Recientemente Yamaha Motor de México presentó su nuevo scooter Premium la Yamaha Tricity. Además de ser un buen primer paso para entrar en el mundo de las motos ya que además de segura es confortable, la Yamaha Tricity es una moto que puede ser una excelente opción de movilidad para los que buscan un medio de transporte elegante, ágil, práctico y resistente para el uso diario citadino, pero también puede ser una excelente opción para disfrutar los fines de semana.

Todos hemos visto y visto como el segmento de motos se ha incrementado y es que la movilidad en una gran urbe cobra día a día mayor importancia. Desplazarse en un auto, por pequeño que sea, puede significar horas de traslado mientras que una moto puede recorrer el mismo trayecto en cuestión de minutos.

Cada día más personas ven esta posibilidad y el paso a seguir es escoger un modelo, pero no nos vayamos a motos de grandes cilindradas sino a lo práctico y a lo que realmente necesitamos. Olvidémonos de muchos caballos de fuerza, de hecho no sirven y pueden ser incómodos en un día de tránsito pesado.

La Yamaha Tricity nos ofrece toda la comodidad que necesitamos, y es que por lo regular al ir a nuestro lugar de trabajo, no llevamos muchas cosas, tal vez comida, bolsa o mochila y este scooter cuenta con una cajuela donde cabe hasta un casco sin problemas.

Yamaha Tricity

Apartado mecánico

Este punto puede ser polémico ya que algunas personas que sólo toman en cuenta la relación potencia costo, pero las soluciones técnicas y seguridad que brinda la Tricity valen bien el precio. La scooter cuenta con un bloque monocilíndrico refrigerado por líquido de 125 cc que genera casi 11 hp con un par motor de 10,4 Nm, esto acoplado a una caja de cambios CVT.

Sus dimensiones son un punto también importante, ya que la hacen práctica para el manejo citadino. Cuenta con un largo total de 1,905 mm, un ancho de 735 mm, altura de 1,215 mm y lo más importante la altura del asiento es de apenas 780 mm (en otras palabras una persona de 1.60 podrá ir apoyando los pies). El peso en orden de marcha es de 152 kg, la capacidad del depósito de combustible es de 6,6 litros, lo que en teoría podría darnos alrededor de 220 km; si es usada solo para ir al trabajo y regresar tendríamos gasolina para unas tres semanas… o más.

Prueba de manejo

Cuando tenemos algún vehículo a prueba pensamos para qué es menos apto, cuál es el escenario en el que estaría menos “confortable” y luego lo llevamos a éste, claro siempre tomado en cuenta sus limitaciones. ¿El motivo de este racionamiento? Bueno la razón es simple, si el vehículo en cuestión se desempaña bien bajo esas condiciones entonces sabremos que se comportará mejor en su “ambiente” natural. En este caso dividimos la prueba en dos partes, una citadina donde una mujer que se inicia en las motos nos ayudó dándonos como”piloto de pruebas”, dándonos sus puntos de vista; la segunda parte fue para lo que esta scooter no fue concebida, es decir un viaje de 200 km por carretera.

Para comenzar debemos comentarles que las dos llantas delanteras sirven muy bien, además de la confianza que dan también hacen que una vuelta cerrara o rápida sea segura y sólida; por ejemplo, si damos vuelta a la izquierda la llanta interna da la dirección y la externa el soporte por lo que es prácticamente imposible que se resbale.

Circular con la Yamaha Tricity en la ciudad es sumamente sencillo, en las primeras cuadras sentirás confianza y la velocidad no será algo que debas de temer, en la ciudad no sobrepasamos los 80 km/h, la aceleración, como en todos los scooter es algo lenta y gradual pero no necesitamos más que eso. Los frenos también facilitan nuestra vida ya que la maneta derecha aplica sobre el eje trasero y se aprovecha mejor en baja velocidad, mientras que la palanca izquierda es integral y ejerce fuerza sobre los tres frenos. Hay que señalar que esta moto no tiene frenos ABS, pero la maneta izquierda realiza la repartición de frenos ideal, alrededor de 70% en las llantas delanteras y un 20 % en la trasera.

La prueba en ciudad

Como les comentamos esta parte del test fue realizada por nuestra “piloto de pruebas”  a quien solamente hicieron falta una vueltas para adquirir confianza y acelerar más. En poco tiempo fue capaz de curvear de forma natural y comprobó que la Tricity no era pesada y que en circulación la maniobrabilidad es total. Realizó ejercicios de movimiento en espacios cerrados exitosamente gracias a la suave aceleración. En la frenada pudo comprobar que la moto no tenía un comportamiento nervioso y era seguro apretar con mucha fuerza la maneta izquierda.

Nuestra “piloto” llevaba una bolsa de mano, que entró sin problemas en el espacio de carga, algo que sin duda es un plus, además pudo experimentar que la Tricity es cómoda, incluso después de rodar durante mucho tiempo ya que ofrece una postura muy natural. Su veredicto final fue “la quiero”.

Yamaha Tricity

Yamaha Tricity. Foto: 2015 © nivel-C | Ricardo Silverio

Sí, como apasionados de las motos queremos siempre muchos caballos pero eso no siempre es práctico y la Tricity te libera de todos los problemas que podría tener una moto en cuanto a manejo. Sólo basta ponerte casco, guantes y chamara con protecciones para salir a disfrutar.

La prueba en carretera

Creo que nunca olvidaré las miradas de las personas que veían pasar a la Tricity esforzándose en las largas subidas de carretera, una combinación de “ternura y ánimo tu puedes”. La ruta correría hacia el Ajusco, para luego tomar rumbo a Chalma, Malinalco para salir por Toluca y regresar a la ciudad de México.

Una locura ¿no?, tal vez pero fue algo muy divertido que nos permitió sentir cada punto de la moto, como la aceleración, frenos, inclinación, rendimiento, velocidad y recuperación.

Luego de llenar el tanque de combustible, comenzamos la subida al Ajusco, que representó una dura prueba con una velocidad que no superaba a los 70 km/hr. En plano pude pasar la barrera de los 85 km/h y en una pendiente ligera llegamos hasta los 105 km/h. En este punto nos dimos cuenta que el peso juega en contra, ya que por ejemplo la BW´s, también de Yamaha, pesa alrededor de 30 kg menos. Pero este peso se convierte en estabilidad en curva.

El camino continuó y las curvas aparecieron, a la velocidad que circulábamos no era necesario frenar y el paso era sólido, el par de llantas frontales asientan el tren delantero; si bien el eje trasero puede perder un poco de sustentación, esto nunca pasará a bajas velocidades en la ciudad; no obstante es importante señalarlo. La frenada nos sorprendió gratamente ya que no percibimos fatiga de los frenos ,incluso luego de un par de maniobras extremas provocadas por camiones parados o “baches” en los que cabía un caballo.

Si bien la aceleración es lenta, como lo comentamos,  pero la recuperación de velocidad ya en marcha es buena. La suspensión también merece una mención ya que en las partes donde la carretera parecía más bien un paraje lunar, la comodidad no se vio comprometida, incluso en caminos adoquinados. Esto fue la mejor prueba para enfrentar las calles con baches y topes de las grandes ciudades.

En conclusión

La Tricity es una scooter Premium por lo que su precio de 64,900 pesos mexicanos (al mes de mayo del 2015) es más elevado que el de otros scooter, pero las soluciones la que ofrece sin duda lo vale, y lo que ahorrarás en gasolina a mediano plazo sin duda te hará sonreír.