Royal Enfield, una marca que sobrepasa 100 años y que ha tenido un camino lleno de retos, desde sus inicios que no estaban ligados al mundo de las motos hasta la desaparición de la planta que la vio nacer en Inglaterra. Estas situaciones sirvieron para hacer más fuerte a la marca tomando la experiencia de las motos y el complicado terreno de la India, su nueva casa desde mediados de los 50´s, donde hasta el presente siguen fabricando modelos que por su diseño parecieran atrapados en el tiempo, y donde destaca la Royal Enfield Himalayan, una moto doble propósito hecha para que los malos caminos sean un día de campo.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

La Royal Enfield Himalayan es uno de los productos más nuevos de la casa inglesa/india ya que nació en 2014 como prototipo y se comercializó desde 2016. Esta moto nació por la necesidad de los clientes de una moto que pudiera ser más apta para los caminos escarpados ya que año con año la marca organiza una subida al Himalaya y si bien las demás motos de la gama logran esta proeza, se podría mejorar esa experiencia.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

Forma y función

La Royal Enfield Himalayan nos regresa a los orígenes del motociclismo con un diseño que no se parece a nada en la actualidad, con una rudeza implícita en sus formas y materiales donde domina el metal oscurecido, (de hecho le quedaría excelente una decoración “RAT”) y en la opción de color blanco mate le queda realmente bien.

Del diseño no podemos hablar mucho, las fotos son las que te dejarán tener tu propio juicio, aunque no puedo dejar de señalar esos detalles de los rines multirayos, llantas de doble propósito de serie, un comodísimo asiento de gel para piloto y pasajero, y los soportes frontales para elementos como un bidón de combustible, o lo que sea que necesites en un largo viaje.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

La simpleza de sus elementos no quiere decir que venga incompleta en los indicadores, y vemos un tablero con velocímetro, tacómetro, combustible y de paso una brújula por si aquello de navegar tipo rally Dakar antiguo es lo tuyo.

Apartado mecánico

Aquí las cosas son simples y sencillas, el motor de un solo cilindro enfriado por aire y carburado de 411 cc desarrolla unos 24.5 hp y un par motor de 32 Nm, acoplado a una caja de cambios de 5 velocidades y transmisión de potencia al eje trasero mediante cadena. Estos números son para mover la unidad de 191 kg en orden de marcha.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

En este punto creo que el motor podía ser mejor aprovechado, por ejemplo la nueva BMW G 310 R es de 310 cc y ofrece 34 hp, y si bien la Himalayan gana en torque (BMW 28 Nm) me deja la sensación que esos 100 cc no están bien desarrollados, aunque recordemos que las motos doble propósito en general ofrecen más torque que caballaje.

En cuanto a la suspensión ofrece al frente una telescópica con un recorrido de 200 mm y monoshock trasero de 180 mm, esto aunado a la altura del piso al motor de 220 mm crea mucha confianza para pasar por caminos con piedras (además de la protección inferior del motor), pero, sí, existe un “pero” y es que dicha suspensión tiene una puesta a punto suave que incluso con el peso del piloto baja sensiblemente, aunque para un uso cotidiano nos hace olvidar topes, baches y esas pruebas extremas que tienen las vialidades en una ciudad grande.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

Nuestra experiencia de manejo

Debo confesarles que a la vista me atrajo mucho y la quería manejar ya que las motos doble propósito según yo, son las mejores motos para moverse en ciudad, salir de viaje y si se nos acaba el camino no importa, seguiremos adelante. Al subirme noté como la suspensión cedió un poco, y si bien no soy un flacucho (altura 1.76 y peso 89 kg) me extrañó dicha situación. Lo anterior lo olvidé rápidamente al sentir la comodidad del asiento creo que en los ocho años que llevo probando motos jamás me había subido a algo así, ya que cuenta con relleno de gel que también ayuda a no sobrecalentarse.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

Meto primera y comienzo a rodar, el motor carburado genera vibraciones, pero no son de cuidado y el sonido de motor es ronco y potente, no pareciera de una moto de esta cilindrada, la caja de cambios es suave y precisa, las manetas de frenos y clutch son firmes así que seguro que los primeros días les dolerán las manos.

En la salida hacia carretera me pareció realmente buena la maniobrabilidad que ofrecía, primero por su forma tan esbelta, me recordó un poco a la Yamaha Tenere 660, solo que la japonesa es muy alta. La dirección permite girar en espacios cortos, la caja de cambios aquí era realmente cómoda y apta entre la primera y tercera que era a lo que podía llegar a la hora pico de la ciudad de México, yo iba cómodamente a 30/40 km hora y los autos casi detenidos odiando su existencia.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

Comenzó la zona carretera con destino a la pista Off Road México ubicada en el Estado de México, por lo que la cosa era salir por curvas de subida, una dura prueba que quería hacer con esta moto. Ya en el manejo dinámico volví a sufrir un poco por la suspensión tan suave, lo cual causa que pueda tener algunos movimientos nerviosos en el paso por curva a velocidad, no es algo de qué preocuparse y se controla, pero el efecto está ahí.

Los frenos que en la ciudad fueron aptos y suficientes resintieron el trabajo constante y las desaceleraciones de carretera, y es que si bien cuenta con discos en ambas ruedas, creo que el frontal tiene un caliper y balatas pequeñas por lo que la fatiga aparece.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

Ahora la pregunta que todos nos hacemos y me hacen ¿qué tal corre?, y aquí he podido lograr separar mi razón del corazón, ya que sabía perfectamente que la Royal Enfield Himalayan no es una moto para correr, algo similar a lo que vivimos hace unas semanas con la Vento Lucky7. Así que bajo esta premisa busqué sentir las sensaciones de manejo y no una respuesta de deportiva.

Durante la dura subida al Estado de México desde la ciudad pude mantener una velocidad constante de 80 km/hr y en las zonas planas logré picos de casi 130 km/hr, siendo lo más destacable que el chasis no vibraba y se sentía un manejo sólido, la quinta marcha era definitivamente la que estaba puesta para velocidad crucero. Eso sí, al demandar más aceleración para mantener las revoluciones arriba el consumo de combustible se incrementaba, aunque sigue siendo mucho menos que cualquier auto y claro, más barato de rellenar.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

Por fin llegamos a la pista de Off Road, donde primero realicé algunos ejercicios en pavimento, frenada de emergencia que tiene que hacerse con cuidado al no contar con ABS y cambios de carril, algo que resultó muy sencillo por la relativa baja sensación de peso, practiqué algunas inclinaciones laterales a baja velocidad y pude percatarme que el chasis trabaja muy bien, aunque insisto, sin dudas le cambiaría los resortes de la suspensión por unos más firmes.

Al final rodé un poco por la parte de las pruebas de off road, elemento de la Himalayan y donde no tuvo problemas para pasar caminos rocosos, bajadas y subidas empinadas, tierra, lodo, pasto húmedo y esto gracias al tipo de llantas y la baja altura del asiento al piso que permite apoyar los pies rápidamente, lo que sin dudas siempre genera confianza en los usuarios.

Royal Enfield Himalayan

Royal Enfield Himalayan. Foto: www.bdebaca.com

La Royal Enfield Himalayan me dejó un grato sabor de boca con un manejo sencillo, ideal para principiantes o avanzados que quieran una moto sin complicaciones para el uso diario o recreacional. La Himalayan está hecha para resistir y viajar, pero sobre todo para no tener prisa, sino ir apreciando los paisajes, y claro, ayuda mucho el equilibrio entre el costo y beneficio que brinda con un precio de alrededor de 90 mil pesos.