Tuvimos la oportunidad de participar en la Ruta Polaris Pueblos Mágicos Off-Road 2016, una que nos llevaría por 300 km entre caminos de enlace y partes de velocidad en terracería. La ruta nos hizo conocer rincones de Monterrey, Nuevo León como los poblados de Santiago, Linares, Allende, Montemorelos y Hualahuises. Esto en un nutrido contingente de alrededor de 100 vehículos con acompañante o en el caso de las unidades de cuatro plazas, iba la familia.

Hace unos meses en nivel-C tuvimos la oportunidad de estar en la convención anual de Polaris, y si bien tuvimos un acercamiento con los RZR, no fue el tiempo que nos hubiera gustado, por lo que la marca esta vez “se desquito”, ya que el día viernes nos asignaron un RZR a cada uno de los seis colegas que fuimos a la ruta. A nosotros nos tocó un RZR XP 4 1000 EPS de color blanco que presume un motor 1000 cc de 110 hp con sistema de tracción de dos o cuatro ruedas, caja de cambios CVT y un peso estimado de 710 kg.

Polaris RZR Ruta Pueblos Mágicos

Así comenzó nuestro Polaris RZR de limpio. Foto: Ricardo Silverio

El viernes 25 de noviembre por la tarde se llevaron a cabo los actos protocolarios en la agencia de Polaris Monterrey, así como la junta de pilotos que nos prepararía para la ruta donde lo que nos ocupaba era el clima. Llegó el día sábado, y llegó nuestro RZR (está bien Razor de “cariño”) limpio que daba gusto verlo y partimos de la agencia a Santiago a unos kilómetros aunque fue por carretera terreno que no es el fuerte del Razor, pero sirvió de calentamiento.

Cabe señalar que nuestra unidad tenía equipo adicional como lo era una barra de luz superior, bocinas, el equipo denominado Ride Command que cuenta con una pantalla táctil con funciones depara las cámaras Go Pro, navegación, sonido y además de todo esto también contaba con parabrisas, algo que en esta primera parte de recorrido sirvió y mucho ya que el aire era helado.

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Abajo de ese lodo está nuestro Polaris RZR. Foto: Ricardo Silverio

En Santiago tuvimos un breve desayuno y el banderazo de salida que nos llevó por las calles del poblado a una carretera de de doble vía y por fin la tierra y así comenzamos la ruta. La primera parte fue relativamente tranquila con tramos con tierra apretada por la lluvia pero sin llegar al lodo, el fío se mantenía constante pero se incrementó al subir hacia la zona de “Cola de Caballo” y además se presentó la niebla que reducía la visibilidad a menos de 100 metros. Frío y niebla parecieran motivos para sufrir, pero no era así es parte de una salita en un ATV.

Seguimos un tramo más y el camino cambió por veredas realmente estrechas donde no había espacio para maniobrar y aquí se puso a prueba la suspensión ya que de repente en la niebla aparecían hoyos inmensos y piedras aunque apenas se sentían en algunos momentos pareciera que nos podíamos voltear pero la estabilidad del Razor lo mantuvo sobre las cuatro llantas. En esta parte el manejo fue sumamente divertido ya que deliberadamente desobedecimos a los guías que nos indicaron que usáramos la tracción a las cuatros ruedas para tener más control, pero solo dejamos la tracción trasera que obligaba a cruzar el RZR en cada curva y mantenernos atentos con todos los movimientos del volante.

Polaris RZR Ruta Pueblos Mágicos

Sistema Ride Command con pantalla táctil. Foto: Ricardo Silverio

Gracias a los constantes charcos de agua sucia el parabrisas ya sobraba por lo que fue abatido y asegurado y sí, el frío se acentuó. La zona de Cola de Caballo fue una parte demandante más allá de la visibilidad el terreno era resbaladizo y con tramos de velocidad una combinación que podría sonar peligrosa pero en un Razor es habitual y hasta necesaria. Llegamos a un paso de río que se convirtió en una parada de descanso en un escenario increíble, de esos rincones en México a los que solo se puede acceder con pocos vehículos. La temperatura del río de tono esmeralda contrastaba con el entorno ya que era agua tibia en la que nos hubiera gustado quedarnos más tiempo, pero no llevábamos ni la mitad de la ruta.

Unos minutos después continuamos por veredas entre la alta montaña, con desfiladeros a la derecha y un aroma de naturaleza que embelesaba (sí, también hay otros olores a naturaleza que no son agradables pero de esos no hablemos) en esta parte la niebla tenía mucha humedad y causaba que los googles se empañaran fácilmente. Pasado un rato bajamos de nivel de altura y los tramos fueron nuevamente planos y de velocidad bordeando un río al pie de una montaña entrecubierta de nubosidad. En este inmejorable paraje fue nuestra comida.

Polaris RZR Ruta Pueblos Mágicos

Escenarios impresionantes de México. Foto: Ricardo Silverio

El viaje prosiguió con destino a Linares, Nuevo León, pero la noche nos alcanzó dándole nuevos colores a la naturaleza y claro haciendo más intenso el manejo ya que el ritmo no bajó, gracias a la iluminación extra las sombras no eran mucho problema pero las curvas ciegas seguían siendo un reto así como los caminos que ocultaban piedras y hoyos. Llegamos a Linares relativamente temprano y nos esperaba una cena y fiesta pero el cansancio fue mayor, y a la mañana siguiente teníamos más kilómetros en el Razor.

El domingo de ruta nos llevaría por la Presa de Cerro Prieto, Montemorelos y Allende. La primera parte de la presa fue una gran experiencia que salvando las distancias nos hizo sentir en la Baja 1000 con largas extensiones de caminos que permitieron desarrollar todo el poder del motor del RZR hasta los 120 km/hr, cosa que en el contexto de los autos y motos pareciera poco, pero 120 en tierra es una experiencia increíble que pone todos nuestros sentidos a prueba. Brincos curvas amplias donde el Razor iba cruzado mientras se escuchaba el incesante golpeteo de las piedras en la parte baja causaban una gran sonrisa que no se podía ver debido al casco.

Polaris RZR Ruta Pueblos Mágicos

Polaris RZR Ruta Pueblos Mágicos. Foto: Ricardo Silverio

La segunda parte fue más técnica con pasos lentos por piedras y mucho lodo, aquí si tuvimos que poner la tracción en las cuatro ruedas. Curvas cerradas y ciegas fueron la constante además que al salir de algunas de ellas teníamos un salto o unos 10 metros de extensión de agua donde entrabamos a toda velocidad, levantando una ola que cubría todo el RZR y obviamente llenándonos de lodo, olía muy mal y estaba helado pero esa sensación de niño sacando un juguete de navidad y divirtiéndose con él era inmensa para uno como piloto.

Se preguntarán ¿por qué no mencionamos al nuevo producto de Polaris? Y la respuesta es sencilla, el GENERAL 4 1000 EPS puede hacer exactamente lo mismo que el RZR aunque con un poco menos extremo ya que “solo” tiene 100 hp y un enfoque en la suspensión más de paseo y trabajo rudo.

Polaris RZR Ruta Pueblos Mágicos

Polaris RZR Ruta Pueblos Mágicos. Foto: Ricardo Silverio

Una ruta como la que vivimos es una experiencia extrema, soportando las inclemencias del ambiente, daños mecánicos, piedras, lodo, lluvia, niebla y muchos etcéteras, pero tal vez la experiencia de un ATV o UTV es la perfecta combinación de ese sentir de libertad de una motocicleta con la seguridad de las cuatro llantas y lo mejor es que puede ser una actividad familiar o de pareja donde casi todos pueden participar.

Si un día tiene la oportunidad de manejar un Polaris RZR en ruta no lo dude será algo inolvidable.