El Salón Internacional de la Motocicleta México llega a su decimotercera edición, una muestra que pretende reunir a las marcas más importantes de la industria de la motocicleta con el aval de la AMIA (Asociación Mexicana de la Industria Automotriz) en un entorno que combina servicios, accesorios, espectáculo, competencias, todo el portafolio de las marcas y claro trabajos de preparaciones especiales. Pero esta fórmula se ha desgastado y la muestra ha venido a menos.

Algo que sin dudas llama la atención es un stand que “auto promociona” la Expo Automotriz que se llevará en este recinto en el mes de diciembre, la cual pretende revivir las viejas glorias del Auto Expo y mismo que tampoco ha logrado reunir a todas las marcas que tenemos en el mercado nacional.

El SIMM de este año se muestra triste, solo BMW y Yamaha se muestran como las marcas fuertes y Bajaj realizó un esfuerzo por presentar un nuevo modelo, las demás marcas están representadas por agencias o importadores, restando importancia al evento como un escaparate del alcance de cada fabricante.

Sin dudas es preocupante el no haber visto a Harley-Davidson quienes solían tener las presentaciones más llamativas. El año pasado Indian Motorcycle nos adelantaba un stand con las motos que vendrían este año además de los productos Polaris y ahora que ya han comenzado a vender, no estuvieron presentes en el SIMM, esto marca un fuerte desinterés o una nula proyección con respecto a la inversión que realizan.

KTM y Ducati no estuvieron como corporativos, sino con representantes, mientras que BRP tampoco se hizo presente, Suzuki que había tenido una participación reducida los años anteriores ahora tampoco llegó. A esto podemos sumar que marcas como Kawasaki e incluso Italika también han pasado del SIMM.

La organización para bien del espectáculo incrementó el tamaño de las pistas de competencia, Freestyle, pruebas de manejo e incluso se atrevieron a poner bicicletas pero la esencia del evento no está. Y es que si bien se debe ser incluyente en una expo de motos no tienen cabida los autos ni las bicis.

En contraparte el mercado de las motocicletas se ha incrementado y lo notamos en las calles, pero el SIMM está padeciendo los problemas que sufrió la Auto Expo donde las marcas no llegaban a un acuerdo y la AMIA no lograba ordenarlos. Los Salones de este tipo son para mostrar el poderío de cada marca y lanzamientos que vendrán en poco tiempo, pero ahora lo que vemos es un gran piso de ventas.

Para los apasionados del motociclismo, no habrá nada nuevo, aunque sin dudas verán con nostalgia y gusto que de la Grange Moto Art traerá a México la marca Norton aunque los precios serán muy elevados.

¿El SIMM está en el ocaso de sus días?, la respuesta es complicada deben reinventarse o esta tradición no llegará a la edición 14. Además esta pelea sin sentido de tener dos exposiciones similares (SIMM y Expo Moto) a un mes de diferencia le hace daño no solo a los promotores, marcas y consumidores, sino al motociclismo en general.

Les compartimos la galería de los mejores modelos para NivelC que estuvieron en el SIMM.