“WOW una Indian, creí que ya no hacían de esas motos, está increíble”

Con esta frase que me hicieron en una gasolinera quisiera comenzar este texto ya que Indian cuenta con una historia muy rica y por un par de años más grande que Harley-Davidson. La marca comenzó su rodar en 1901 y en el presente cuenta con una renovada gama de la cual pudimos manejar la Indian Chief Dark Horse.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Ricardo Silverio

Un poco de historia

Como siempre en estas marcas el sueño comenzó con un pequeño taller, pero el éxito comercial no se hizo esperar mucho teniendo como primeros estandartes la Scout y Chief que siguen hasta el presente, en estos años la lucha contra Harley-Davidson se inclinaba del lado de Indian, esto fue hasta el periodo de guerra donde la producción de Indian se vendió enteramente a la milicia, mientras que Harley-Davidson logró mantener un pequeño stock de venta al público. Esto marcó el futuro ya que esos cuatro años parecieron bastar para olvidar a Indian y le costara mucho salir adelante luego de la infame guerra.

Los años transcurrieron con nuevos modelos, altas y bajas que al final se convirtieron en pérdidas, esto llevó a la marca a reestructurarse en 2006 luego de estar al borde de la quiebra y en ese mismo año fue adquirida por Polaris. Con este movimiento la visión cambió y sobre todo el enfoque del producto, que si bien era mantener las raíces de diseño de la marca, también era ofrecer algo nuevo y acorde a nuestros tiempos.

Bajo esta nueva sociedad, Indian desarrolló el nuevo motor Thunder Stroke 111, así como un chasis apto para los nuevos tiempos, es decir refinado y eficiente, sin afectar la sensación que brinda una moto custom.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Ricardo Silverio

La Indian Chief Dark Horse, en datos técnicos.

La mayor parte de la gama de Indian cuenta con el motor Thunder Stroke 111 (en pulgadas cúbicas), de dos cilindros inmensos de 1.811 cc, que desarrollan alrededor de 80 hp y un par motor de 119 lb-pie, algo muy sobresaliente para estas motos donde la velocidad punta no es tan necesaria sino el arranque y recuperación de velocidad. Aun así en nuestra experiencia de manejo sobrepasamos por momentos los 160 km/hr.

La caja de cambios es de seis pasos y la transmisión de potencia a la rueda trasera es por medio de banda. La suspensión delantera es telescópica permitiendo así una mejor suavidad de marcha y la trasera es de un amortiguador. Los frenos cuentan con ABS de serie para los discos dobles delanteros y simple atrás.

En cuanto a dimensiones y capacidades cuenta con un tanque de combustible es de 20.8 litros un peso de 357 kg, este dato sin dudas se debe al carenado hecho en metal que tiene una longitud de 2.630 mm y con este dato aprovecha para ofrecer una distancia entre ejes de 1.730 mm que dan mucha estabilidad en recta.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Ricardo Silverio

Forma y Función

La verdad es que no puedo hablar mucho del diseño y es que este se explica solo al ver las fotos, la Indian Chief Dark Horse es un complemento del paisaje en donde se pare y sobre todo en esta versión especial denominada Dark Horse que como su nombre lo indica, privilegia los tonos mates y gamas oscuras, dejando a un lado los cromados exagerados. Las ruedas carenadas son una identidad de la marca y de paso apoyan a un mejor flujo aerodinámico. Los largos escapes laterales con terminación de aleta pertenecen a otro tiempo de diseño, como aquellos Cadillacs de antaño, pero le sientan muy bien a esta moto.

El asiento es inmenso y muy cómodo para viajes largos el tanque de gasolina debido a las masivas dimensiones de la moto pareciera ser pequeño, pero es capaz de albergar 20 litros de combustible y por supuesto la vista limpia del motor.

Aquí tengo que puntualizar algo, y es que Indian ha hecho un minucioso trabajo de detallado y es que prácticamente no hay tornillo que no tenga la firma de la marca, esto tal vez es muy quisquilloso pero sin dudas le da mucha identidad. Detalles en la tapa del motor y caja de cambios, filtro, chasis, tanque, asiento, instrumentos, manubrio, luces, espejos y claro, la cabeza de indio sobre el carenado delantero que también es parte del diseño “ancestral” de la marca.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Ricardo Silverio

El tablero combina la vista de antaño con las funciones del presente y es que al centro del tanque presume un gran reloj con el velocímetro con tipografía y color clásico que se acentúa con el marco cromado. Aquí no hay botones de funciones ya que todos los elementos están en el manubrio, particularmente en un par de gatillos detrás de los controles normales.

Como se puede observar cuenta con un gran botón de encendido, y es que la Indian Chief Dark Horse puede encender solo con traer la llave en la bolsa, algo muy de coche y cómodo sin dudas.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Motorette

Nuestra Experiencia de Manejo

Y bueno, aquí comenzaré con algo de polémica y es que debo decirles que he tenido la oportunidad de manejar toda la gama de Harley-Davison (los nuevos motores Milwaukee-Eight 107 y 114 los tendremos pronto) y el equilibrio entre la calidad de marcha y el manejo es muy superior, y es que desde la concepción de “la nueva Indian” se fijaron la meta de ser una marca Premium y no tan generalista, tal vez por ello encontramos tantos detalles en las motos desde sus versiones de entrada.

México es “harlero” de corazón, pero su mercado objetivo ya no es el de antes, mientras que las nuevas generaciones no gustan tanto de este segmento, a menos que las marcas ofrezcan algo sobresaliente y la Indian Chief Dark Horse lo es. La Indian se convirtió en un imán de miradas desde que llegó a nuestras oficinas, la gente de mayor edad conocía la marca y los jóvenes se acercaban para ver qué era. Y es que el diseño particularmente de la Dark Horse es impactante.

El primer recorrido en la moto fue citadino y sorpresivo, comenzando con el arranque por medio de botón y un sonido poderoso, el asiento está pensado para viajes largos por lo que la comodidad es su punto fuerte. La posición de manejo es relajada y cómoda para rodar por muchos kilómetros, pero no crean que es sencillo ya que el manejo es muy físico cuando aceleramos ya que los brazos se encuentran muy adelantados y nuestro pecho se vuelve una pared en contra del viento al no contar con ninguna protección delantera, pero esto en estas motos no se necesita y es parte del espíritu custom de ir peleando contra los elementos.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Motorette

En la ciudad me llamó la atención que aun con sus casi 400 kg es una moto muy fácil de maniobrar y la calidad de marcha se siente, por ejemplo el hecho que no vibra de manera desmedida esté o no en movimiento, el trabajo de chasis es sobresaliente y pertenece a una moto del presente no como las de Milwaukee que no han mejorado en ese aspecto en mucho tiempo. La distancia entre ejes si bien es larga no causa problemas al pasar por topes y el límite físico al curvear (posapies) solo aparece en inclinaciones extremas, algo que adolecen mucho las demás motos de este segmento (de casi todas las marcas).

Pero la ciudad no es el hábitat natural de la Indian Chief Dark Horse, por lo que emprendimos el viaje hacia Guadalajara, Jalisco México. La primera parte del viaje fue por interminables y aburridas rectas, punto en el que está pensada al pertenecer al mercado estadounidense. Aquí se pudo sentir la contundencia del motor y la recuperación de velocidad, recuerdo que para rebasar o acelerar bastaba con bajar a cuarta para tener el par motor disponible, dejando la quinta y sexta marcha para aliviar el motor y tener un viaje sobre las nubes gracias a la suspensión que sin ser del todo suave permite absorber las imperfecciones del camino.

Como les comenté la Indian Chief Dark Horse no tiene apoyo aerodinámico para la zona del piloto por lo que acelerar en recta requiere fuerza en los brazos y manos, algo a lo que se acostumbrarán eventualmente pero en este viaje hizo pagar a los antebrazos y cuello. Las maniobras a velocidad eran sencillas gracias al peso tan bajo de la Chief y me atrevería a decir que el manejo se parece al de una doble propósito, claro sin la altura pero si con la respuesta de la moto a los movimientos del cuerpo.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Ricardo Silverio

Salimos de la Ciudad de México rumbo a Irapuato, Guanajuato, ahí nos desviamos hacia Cuerámaro en ruta hacia Arandas, Jalisco. Aquí el camino cambió, las curvas aparecieron y sobre todo el cambio de escenario dejando los grandes llanos por paisajes montañosos llenos de color verde, luego un contraste muy particular en la tierra de color rojizo con el azul del agave, en esa zona tequilera que nos recibía.

Las curvas comenzaron a ser más cerradas por lo que la inclinación de la moto era mayor en cada vuelta, pero extrañamente me quedé esperando el sonido del metal raspando contra el pavimento, algo muy bueno sin dudas en este segmento de motos. El paso por curva siempre fue estable y esto lo logra la distancia entre ejes, por lo que se podía retener la frenada para entrar a curva y posteriormente acelerar para salir a velocidad.

Luego de este punto entroncamos con un camino que parecía paisaje lunar y no es que fuera de queso, si no que tenía una cantidad impresionante de cráteres, no baches y les aseguro que no es exageración. En este punto la maniobrabilidad de la moto destacó con todo y su magnitud además los frenos con ABS fueron aptos todo momento si generar movimientos nerviosos y de hecho en ningún momento pude bloquear la llanta trasera (por más que lo intenté). Curveo lento, rápido, con hoyos, todo estaba bajo control.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Ricardo Silverio

Por fin llegamos a nuestro primer destino, Arandas, donde tendrían festividades patrias y por ello las calles estaban cerradas por lo que nos mandaron por la periferia donde había topes cada 10 metros, una molestia, que no la resintió la moto, y es que insisto la suspensión trabaja muy bien. Aquí las miradas de las personas se perdían tanto en la moto como la de nosotros en la cantidad de mujeres hermosas que viven en esas regiones.

Hablando de prestaciones, pudimos llevar a la Indian Chief Dark Horse hasta los 160 km/hr y todo bajo control, aunque obviamente tenía que apretar el manubrio hasta con las uñas para no salir volando hacia atrás por el viento, el tanque de combustible es generoso, pero el bloque 1.8 es sediento, aunque esto se puede controlar con el régimen de revoluciones y una velocidad constante de tal vez unos 140 km/hr. Con esto pudimos abarcar unos 330 km, cifra aceptable para el tamaño de motor.

Indian Chief Dark Horse

Indian Chief Dark Horse. Foto: Ricardo Silverio

En Conclusión

La Indian Chief Dark Horse es una moto de manejo muy físico, de esas que al acelerar crece el bello en el pecho, lo siento chicas que se animen a manejarla no se que pueda pasarles :D, pero esta moto exalta la fuerza y el poder, esa es la magia de estas motos, pero además de esto cuenta con una excelente calidad de marcha y comodidad para muchos kilómetros y eso es para lo que está hecha así que no cometan la locura de traerla en la calle. Un punto a mejorar sería alguna protección en la zona del talón derecho ya que si usted trae botas plásticas seguro las dejará pegadas ahí con el calor que emana. Indian nos trae un producto Premium, una leyenda, una moto poderosa pero sobre todo de nueva manufactura dejando lo clásico solo a la apariencia.