Dicen que las comparaciones son odiosas, pero en muchos casos se deben hacer y es que al ver la Indian Springfield no podemos dejar de compararla de inmediato con la Harley-Davidson Road King, y es que en toda la gama Indian esta moto es la más parecida a las de Milwaukee y esto puede o no gustarle. Aunque es un hecho que la Indian Springfield está llena de detalles que la elevan a un nivel superior, ese escalón que la convierte en Premium.

Desde que tuvimos la oportunidad de manejar la Indian Chief Dark Horse hace unos meses pudimos percatarnos de la gran cantidad de detalles que nos ofrece cada moto y es que prácticamente cada elemento de la moto viene con el emblema de Indian desde piezas del chasis hasta los espejos retrovisores, esto pareciera una necedad pero no lo es, ya que esto también lo ofrecen las versiones especiales de autos deportivos.

Indian Springfield

Indian Springfield. Foto: Ricardo Silverio

Forma y función

La Indian Springfield pertenece al segmento de las bagger (algo así como “mochilera”) es decir, en los costados de la parte trasera cuenta con maletas rígidas y bajas que le dan una vista particular a las motos, en algunos casos incluso tapando la llanta, estas maletas continúan la forma del carenado de la rueda trasera por lo que la forma se integra y se logra un buen efecto visual.

Al frente nos encontramos el inconfundible carenado de la rueda delantera que ocupa casi la mitad de la rueda, así como la luz con moldura cromada del emblema de Indian. Sobra decir que en el diseño de la Indian Springfield el acabado cromado es obligado y lo encontramos en el motor, caja de cambios, barras de protección, suspensión, manubrio, parte superior del tanque, espejos, carcasa de las luces, así como detalles en molduras en carenado de la rueda delantera y bisagras de las maletas. Y lo que no está cromado es de color negro (también está el rojo y gris con rojo). El asiento merece mención aparte ya que es realmente grande y cómodo y esto también aplica para el pasajero aunque no le quedaría mal un respaldo para viajes largos.

La Indian Springfield cuenta con todo ese diseño clásico pero ofrece tecnología del presente tanto en la mecánica como en la comodidad, por ejemplo la llave de presencia, frenos ABS, computadora de viaje y control de crucero. Y claro algo que también es muy evidente es el gigantesco parabrisas que puede ser un arma de doble filo en un viaje.

Indian Springfield

Indian Springfield. Foto: Ricardo Silverio

Apartado mecánico

El motor que da vida a la Indian Springfield es el mismo que ocupa el resto de la gama, pero no sé si es una apreciación mía o este cuenta con una puesta a punto menos agresiva en cuanto a la entrega de potencia y se siente en el arranque. El Thunder Stroke de Indian de 1.811 cc que desarrolla unos 80 hp y un par motor de 119 lb-pie que es entregado a las 3.000 rpm, la caja de cambios es de seis velocidades y la potencia va a la rueda trasera por medio de banda dentada.

El peso de esta moto en orden de marcha llega hasta los 391 kg, un peso que no se siente incluso a baja velocidad por el hecho que se encuentra repartido en la parte baja de la moto por lo que las maniobras se pueden hacer sin problema, y si sumamos que la distancia del asiento al piso es de apenas 660 mm, tendremos todo el control. La capacidad del tanque de combustible es de 20.8 litros.

Indian Springfield

Indian Springfield. Foto: Ricardo Silverio

Nuestra experiencia de manejo

Debo de serles muy sincero en este punto ya que justamente este modelo de Indian es el que menos me entusiasmaba recibir, toda vez que ya tenemos agendada la Roadmaster, Scout y de nuevo la Chief Dark Horse, pero pasar este trámite de la Indian Springfield me dejó un sabor agridulce luego de manejarla.

Para comenzar el diseño insisto está poco o nada diferenciado con la Harley-Davidson y esto puede o no gustarle también a usted, otro punto que puede considerarse muy personal es que la cantidad de cromo es excesiva y es que si bien en el aparador se ve muy bien en el uso de la vida real suelen ser realmente molestos los reflejos en carretera, aunque los puede usar de espejos…

Indian Springfield

Indian Springfield. Foto: Ricardo Silverio

La posición de manejo es realmente cómoda, la espalda brazos y piernas van relajados por lo que no nos acabaremos la espalda en un viaje largo. Llave en el bolsillo, botón de encendido y el motor toma vida, una que carece de personalidad por así decirlo ya que no tiene el sonido atronador que esperaríamos de un bloque de 1.811 cc, y esto pasa incluso al ir en marcha, pero tal vez es parte de la configuración de la moto que nos pueda ofrecer un viaje más cómodo que pasional.

Mi ruta comenzó, una que me llevaría por alrededor de 200 km (y no me terminé un tanque de combustible) comenzó muy temprano por lo que el inmenso parabrisas sirvió para hacer a un lado el frio viento aunque ya desde aquí causó problemas, primero por la forma cóncava que tiene y que puede distorsionar algunas cosas y luego por los reflejos del cromo que iban a parar directamente a mi línea de visión. Si bien se puede desmontar de manera sencilla tal vez podríamos prescindir de él ya que también fue un problema cuando le tocó un poco de tierra y la visibilidad estuvo comprometida, al menos no me tocó lluvia, no quiero saber cómo sería ir sin limpiaparabrisas.

Indian Springfield

Indian Springfield. Foto: Ricardo Silverio

Luego de manejar la Chief Dark Horse asumí que la entrega de potencia sería igual de contundente pero no fue así, se sentía más gradual y suave y esto está bien para viajes placenteros donde la velocidad no sea importante, aunque por otra parte la recuperación de velocidad en crucero si era de lo mejor. Gracias a la repartición de peso en la parte baja esta moto con sus casi 400 kg es realmente fácil de maniobrar, un leve golpe de cadera y brazos hacen que nos quitemos un bache o piedra en el camino con mínimo esfuerzo, la suspensión es suave y nos hará olvidar la mayoría de las imperfecciones del camino incluso en terracería y sí, me tocó un tramo así y no iba rebotando en el asiento.

Por otra parte esta suspensión tan suave puede jugar en contra en frenadas de pánico, ya que como pueden observar es normal (no invertida, que es más firme) en algunas ocasiones tuve que accionar los frenos fuerte y si al hacer esto por un momento presionamos más el delantero que el trasero la suspensión se comprimirá y la llanta trasera perderá algo de apoyo y al pasar esto con todo y los frenos ABS podrá haber un ligero bloque y créanme, eso asusta con una moto de estas dimensiones.

Indian Springfield

Indian Springfield. Foto: Ricardo Silverio

Lo que me deja de experiencia la Indian Springfield es que es una mot para viaje y manejo tranquilo, incluso me atrevo a decir que es para personas de mayor edad que busquen las sensaciones de una moto pero ya sin la prisa o ruido de una Scout por ejemplo. Es realmente cómoda incluso en ciudad aunque luego de un rato a vuelta de rueda en el tránsito diario la temperatura en nuestras piernas aumentara, pero insisto la Indian Springfield es demasiado parecida a la Road King, bien pudieron encontrar un estilo diferenciador y si usted busca aceleraciones poderosas al igual que sonido esta Springfield no es la opción, pero sí, si lo que busca es simplemente a disfrutar el camino en moto.

Costo de la unidad probada 409,900 pesos mexicanos