Algunas veces hemos escrito sobre cómo podría ser una experiencia Premium, desde el aspecto del viaje y aventura pero ahora tomamos el concepto con una máquina que está hecha para viajar, ser cómoda, contar con tecnología y un diseño inconfundible madurado con los años como buen vino, así la Indian Roadmaster Classic es una extensión de nuestra sala, de nuestro sillón preferido, con nuestros mejores gadgets pero sin hacernos olvidar que vamos en una moto con pareja listos a rodar por cientos de kilómetros.

Indian Roadmaster Classic

Indian Roadmaster Classic. Foto: Motorette

Forma y Función

Desde que tuvimos la oportunidad de comenzar las pruebas de manejo de la marca Indian con la Chief Dark Horse nos dimos cuenta que este producto se encuentra en un nivel superior en cuanto a calidad y detalles de fábrica que su competencia de Milwaukee.

En el caso de la Indian Roadmaster Classic el diseño es puramente americano, con esas formas abultadas que dan mayor vista, elementos cromados al por mayor y claro, detalles propios de la marca como la rueda delantera carenada y colores que evocan al pasado. En el caso de la Classic cuenta con el detalle de piel de alta calidad que se puede ver en los asientos, alforjas y baúl de carga, además de manera opcional se pueden colocar más partes de este material en las salpicaderas y puños, sí con esas “barbitas” que pueden o no gustarle mucho.

Indian Roadmaster Classic

Indian Roadmaster Classic. Foto: Ricardo Silverio

Otro punto que llama poderosamente la atención fueron los controles y consola central, vamos que no le pide nada a un auto Premium y nos llevará un rato aprendernos las múltiples funciones que tiene cada lado del manubrio para controlar desde el equipo de sonido hasta la navegación, conectividad Bluetooth, radio AM/FM, USB, así como el sistema Ride Command que controlamos desde la pantalla táctil de 7”. Este sistema es una computadora de viaje con información muy variada, que informa puntos como: la presión de los neumáticos, temperatura, recorridos, voltaje, problemas con la unidad, odómetro, rango de rendimiento y todo esto puede ser configurado para mostrar lo que deseemos en pantalla dividida.

Indian Roadmaster Classic

Indian Roadmaster Classic. Foto: Motorette

Apartado mecánico

La gama Indian no se quiebra mucho la cabeza con muchas opciones y a excepción de la Scout Sixty todas las motos montan un gigantesco motor V-Twin Thunder Stroke 111, que se refiere a las pulgadas cúbicas y en términos de centímetros cúbicos es de 1.811 cc. Este bloque como casi en todas las motos americanas no da un dato exacto de potencia pero está sobre los 100 hp y genera un par motor de 119 lb-pie, que por ejemplo es más torque que un Chevrolet Sonic y con la mitad de peso.

La transferencia de potencia a la rueda trasera es por medio de banda, caja de cambios de seis marchas y frenos ABS de serie. Estos elementos son un común denominador en toda la gama que solo cambia la configuración en tamaño y diseño.

Indian Roadmaster Classic

Indian Roadmaster Classic. Foto: Ricardo Silverio

Nuestra experiencia de manejo

Luego de ya haber manejado gran parte de la gama de la marca no tengo nuevos comentarios con respecto a la respuesta del motor, ese torque que nos ofrece es suficiente para salir disparados y recuperar velocidad entre marchas superiores a velocidad de crucero, simplemente es brutal y les dibujará una sonrisa. Pero lo que cambia y mucho con respecto a la Springfield o la gama Chief es el apartado aerodinámico que logra con ese inmenso deflector delantero.

Rodar en la Indian Roadmaster Classic genera un corte al aire frontal por lo que el piloto y acompañante perciben como el ruido disminuye con respecto a una moto normal, pero además también se eliminan vibraciones. La posición de manejo es baja por lo que los pies siempre estarán en contacto con el suelo en maniobras de baja velocidad y los posa pies están adelantados, esto aunado a un manubrio bajo genera una comodidad superior con la que podemos rodar durante horas y apenas sentirlo.

Indian Roadmaster Classic

Indian Roadmaster Classic. Foto: Ricardo Silverio

Para la acompañante las cosas son comodidad total con el asiento de gran tamaño y el respaldo del baúl, y además se pueden poner accesorios de descansa brazos que hacen que ella vaya contenta y nos siga acompañando a cada viaje.

Fin de semana

Sábado por la mañana vamos a rodar y pasemos la noche dónde sea que se nos dé la gana, una maleta lateral llena de mis cosas y la de mi pareja no alcanzó, ya saben ellas casi nunca viajan ligeras, así que el baúl trasero fue usado pero sobraba mucho espacio (caben dos cascos sin problema), nos subimos y en la mente calculo el peso, la moto en orden de marcha está en el rango de los 406 kg, más dos personas otros 150 kg y unos 10 kg de equipaje y ¿qué creen qué pasa?, nada, absolutamente nada, la Indian Roadmaster Classic se sigue moviendo muy fluida por difícil que suene, obvio tiene más movimiento inercial sobre todo al momento de la frenada pero nada que no pueda controlarse.

Indian Roadmaster Classic

Indian Roadmaster Classic. Foto: Ricardo Silverio

La mañana era fría, pero la forma del deflector delantero y con una posición alta del parabrisas el viento apenas nos tocaba, de hecho comenzábamos a temblar de frío al ir lento o detenernos en los semáforos. Una ruta romántica, viendo el sol salir y detenernos a desayunar en un local que nos enamore con la vista y luego con los aromas. Y como pasó todo el tiempo que tuve la Indian Roadmaster Classic al detenerme la moto era un imán de miradas y fotos, así como muchas preguntas del producto.

El camino seguía y nos llevaba por las carreteras de Hidalgo, ya que existen muchos puntos de interés y pequeños poblados que siempre es grato visitar, sin contar que ofrecen carreteras realmente sinuosas que con una moto deportiva son divertidas pero con la Indian también lo son y es que el peso está repartido en la parte baja de la moto lo que la hace realmente maniobrable con simples movimientos de cadera, por lo que la fuerza física no es necesaria.

Indian Roadmaster Classic

Indian Roadmaster Classic. Foto: Motorette

En una zona sinuosa decidí detenerme para conectar mi música y el resultado fue increíble ya que se escuchaba muy bien gracias a la aerodinámica frontal, así que pude compartir con los locales mis eclécticos gustos sonoros. Al final del día compartiendo opiniones con mi pareja ella estaba feliz por el trayecto tan cómodo y es que en el título les comento que es como llevar tu sala a rodar, pero esto no es despectivo o en son de burla. Imaginen su mejor sillón, al lado su equipo de sonido, una película con el tema de viaje y una pantalla HD. Pues todo eso lo tiene la Indian solo que nosotros vivimos la película viajando como ya saben sin importar el destino sino el propio trayecto.