Cuando por fin nos decidimos en comprar una moto nos afrentamos a la elección de un estilo, ya que las necesidades por lo regular se pasan por alto, y es que seamos sinceros la compra de una moto a diferencia de un auto se hace con el corazón y no con la razón.

En la mente de muchas personas se encuentra la icónica marca Harley-Davidson con motos grandes, pesadas y con un espíritu de antaño que en general no están hechas para la ciudad sino para las carreteras. Uno de sus modelos más socorridos ha sido la Sportster en sus diferentes variantes ya que esta es la verdadera Harley de entrada y no la Street que dista mucho en calidad y solidez.

Una de las variantes de la Sportster fue la Harley-Davidson Iron 883 que significó un éxito para la marca y con el tiempo se ha forjado un nombre en la gama. Obviamente este modelo ha contado en este tiempo con accesorios y colores al gusto del cliente que puede hacer de su moto única. Pero en nuestro caso tuvimos la oportunidad de manejar una unidad “tocada” por la agencia que la comercializa.

Harley-Davidson Iron 883

Harley-Davidson Iron 883. Foto: RS

Nuestra Harley-Davidson Iron 883

Al visitar la agencia del Grupo BMC en México pude ver esta moto con una preparación especial basada en la Iron 883, donde se podía ver un nuevo asiento, protecciones laterales, pintura en los escapes, manubrio bajo y el color que pertenece a la gama Hard Candy con tonos un tanto más alegres y llamativos. Sin duda cambios mínimos pero que le dan una nueva personalidad y estilo a la Harley-Davidson Iron 883.

Estos cambios influyen mucho en el piloto ya que la postura baja del manubrio nos da una posición de manejo realmente incómoda, así como eran las café racer de antaño. De hecho se parece a la posición de una moto de pista, pero sin dudas con unos cuantos kilómetros nos terminaremos acostumbrando, y bueno la espalda baja y brazos se fortalecerán se los aseguro.

Harley-Davidson Iron 883

Harley-Davidson Iron 883. Foto: RS

En cuestión visual esta Harley-Davidson Iron 883 gana mucho aunque algunos detalles como la terminación del asiento contra el tanque de combustible podrían mejorar. Algo bueno es el conjunto de faro con el “minimalista” círculo de instrumentos, que le da una forma realmente limpia que le da un aire de la knucklehead de 1932. Los cambios que ganó solo son una muestra de lo que se puede hacer y de hecho se nos ocurren más cosas como una carenado para el faro, un asiento corrido con esa terminación de cola de pato, y en fin la imaginación (y el presupuesto) son el límite.

Apartado mecánico

Las cosas en este ámbito no han cambiado casi en nada, continúa con el bloque V-Twin enfriado por aire de 883 cc, el cual genera 53 hp y un par motor de 73 Nm asociado a una caja de cambios de seis pasos. Gracias a que este motor se ha quedado atrapado en el tiempo, guarda de forma más pura el sonido de las Harley de antaño. Un punto a destacar es que la Harley-Davidson Iron 883 ya cuenta con opción a frenos ABS, algo muy importante para poder controlar el conjunto de 255 kg.

Harley-Davidson Iron 883

Harley-Davidson Iron 883. Foto: RS

La experiencia de manejo

Y bueno, algo de lo que siempre ha adolecido la gama Sportster es la altura del chasis y dureza de suspensión y es que al tener una altura libre del asiento de 735 mm no podemos esperar mucho recorrido de los amortiguadores, por lo que caer en un bache hará que donde termina nuestra espalda lo sienta y mucho. El paso por los topes que parecen banquetas será un suplicio al que tendremos que enfrentarnos y acostumbrarnos.

La Harley-Davidson Iron 883 siempre ha sido pesada pero gracias a su altura es la Harley más sencilla de manejar, por ello la vemos como primera moto para ellos y ellas. La entrega de potencia es un tanto brusca pero es parte del sentir de estas motos y claro el sonido llena de inmediato nuestros sentidos y nos pide acelerar.

Nuestra prueba de manejo comenzó en la ciudad con la Harley-Davidson Iron 883 “cafeteada” lo que significó una postura de manejo extraña con el cuerpo bien sentado pero los brazos más debajo de lo normal, esto compromete un poco la vuelta al no estar acostumbrados pero pronto pasó y comencé a ocuparme de ver en el camino que no hubiera baches que me causaran dolor.

Harley-Davidson Iron 883

Harley-Davidson Iron 883. Foto: RS

En la ciudad la maniobrabilidad en espacios cerrados no es el fuerte de esta moto ya que tiene poco rango de giro, pero es muy esbelta y permite circular de forma excelente en espacios reducidos.

Pero el destino era la carretera y el viaje que tuvimos fue realmente un reto, una ruta de de menos de 150 km se convirtió en una prueba interesante para la moto. Comenzamos en carretera de cuota, es decir puras rectas donde la máxima que pudimos levantar fue de alrededor de 170 km/hr, aunque esto causaba una pelea de nuestro cuerpo contra el aire ya que no tiene elementos de corte aerodinámico. Puede sonar a un problema para los que no lo han vivido, pero créanme, es una sensación que nos llena de poder.

La posición de manejo y la falta de costumbre pasaron factura muy rápido, la espalda, hombros y cuello se fatigaron pero no les hice mucho caso y seguimos adelante, nuestro destino un grupo de cascadas en un lugar llamado Honey, muy cerca del Pueblo Mágico llamado Pahuatlán. Los problemas comenzaron cuando una llovizna comenzó, no era copiosa pero no dejaba de caer, y luego cruzar un poblado con topes hechos como para camión cada 20 metros fue una experiencia muy molesta.

Harley-Davidson Iron 883

Harley-Davidson Iron 883. Foto: RS

Luego llegó un bloque de terracería como de unos 10 kilómetros pero con las lluvias era puro lodo, aquí el peso y la altura de la moto jugaron a favor ya que era relativamente sencillo manejar y cuando perdía adherencia solo bastaba bajar los pies y retomar el curso. La posición del manubrio en este tipo de maniobras requería un poco más de esfuerzo pero al final este tipo de penurias son las que hacen interesante y una experiencia de manejo en moto.

La Harley-Davidson Iron 883 y particularmente esta preparación cafeteada es realmente incomoda pero tiene “mucha onda” y vale la pena, sobre todo para los usuarios que busquen algo diferente en su moto.

El precio de esta moto al mes de diciembre del 2015 es de 135.900 pesos, a esto se le suma el color Hard Candy por 841 pesos y los accesorios extras de la moto suman unos 15.000 pesos extras, si opta por los frenos son 922.20 pesos más y así se puede ir sumando (y mucho) para poder personalizar su Harley-Davidson Iron 883.

Gracias a Grupo BMC por las facilidades para esta prueba. Ubica la concesionaria más cercana a ti en www.harleybmc.com y solicita una prueba de manejo.