Máquinas de libertad, esa combinación nunca ha funcionado en los futuros distópicos que nos muestran las películas, pero en nuestra realidad una motocicleta se ha convertido en un sinónimo de libertad, y es que además de ser un excelente transporte para el uso diario, son un cómplice de viaje, ya sea en pareja o acompañado, donde el viaje suele ser más importante que el destino, mismo que puede depararnos una gran sorpresa, como lo fue la gama 2018 de Harley-Davidson que llegó a México.

Harley-Davidson gama 2018 en México

Harley-Davidson gama 2018 en México. Foto: Ricardo Silverio

Harley-Davidson México llevó a un nutrido grupo de medios a conocer su gama 2018, una que trae cambios drásticos, como la eliminación de la V-Rod (no me hace gracia), la integración de la familia Dyna a las Softail, nuevos diseños y de paso un par de motores nuevos denominados Milwaukee Eight. Además durante la presentación se nos informaron los planes de la marca de cara a los siguientes 10 años, con 100 modelos nuevos en la siguiente década, y tal vez lo más importante que pude observar es que buscarán incursionar en un mercado más joven, algo que ha sido el Talón de Aquiles de la marca.

Pero entremos en materia, el viaje de aventura que tuvimos nos llevó a Baja California Sur, comenzando en San José del Cabo y que nos llevaría por cinco puntos en los cuales en cada uno cambiaríamos de moto, ya que teníamos a nuestra disposición alrededor de 30 motos, entre modelos 2018 y pocos 2017 con mejorías vía preparaciones Screamin´ Eagle.

Harley-Davidson gama 2018 en México

Harley-Davidson gama 2018 en México. Foto: Ricardo Silverio

Nuestra ruta comenzó el jueves con la Street Bob, que presume cosas como la nueva suspensión, instrumentación digital, luz Led, encendido sin llave, motor 107 de 1.745 cc y el manubrio mini ape, de mayor altura, algo que me recordó con cierta añoranza a la Crossbones. El clima era realmente caluroso y húmedo, así que al comenzar a rodar pude refrescarme un poco.

Debo confesarles que lo que yo quería ver de la moto, más allá de del motor era el peso ya que se nos informó que en muchos casos el peso había disminuido hasta en 16 kg, la Street Bob de entrada se sentía mucho como la gama Sportster, en cuanto a lo delgada y maniobrable y sí, se sentía menor peso y con el motor que genera 145 Nm la aceleración era contundente. Debo decirles que esta moto tenía 2 km en el odómetro por lo que me tocó asentar frenos y máquina, pero aun así fue una gran respuesta y sorpresa de moto.

Harley-Davidson gama 2018 en México

Harley-Davidson gama 2018 en México. Foto: Ricardo Silverio

Terminando el primer tramo de alrededor de 70 km, cambié de moto por la Fat Boy, también con el motor 107, pero ahora en un cuerpo más grande y con unos rines que llaman y mucho la atención. Al frente destaca el faro y suspensión que recuerdan un poco a la V-Rod, pero sobre todo aquí vuelve a aparecer y mucho el cromo. Esta moto a comparación de la Street Bob se comporta más estable, aunque en ambos casos estamos a merced del viento al no tener elementos aerodinámicos al frente, pero esto lo agradecí con el tremendo calor que hacía.

El segundo cambio de motos me dejó a una vieja conocida, pero ahora renovada, la Street Glide (también con el motor 107), la cual si bien es la mejor opción para viajes largos, aquí jugó en contra ya que toda la parte delantera disipaba el aire fresco a velocidad y me iba cocinando en la chamarra. Con la Fat Boy y esta Street Glide circulamos por un tramo sinuoso rumbo a La Paz, con la primera se pudo sentir un mejor trabajo de motor y frenos para entrar y salir de curva, pero debo confesar que las inclinaciones eran limitadas por el chasis y raspaba muy rápido por lo que la velocidad tenía que reducirse.

Harley-Davidson gama 2018 en México

Harley-Davidson gama 2018 en México. Foto: Ricardo Silverio

En cuanto a la Street Glide, se sentía muy fluida no importando su tamaño, aunque debo señalar que el peso se sigue sintiendo mucho en la parte media/alta del chasis por lo que el sentir de peso es mayor, aunque menor que en años anteriores. Los frenos ABS son contundentes, pero tal vez requerirían mayores discos y esto se notaría más con equipaje y copiloto.

Para el último cambio de motos regresé a las Softail con la Deluxe, una moto con corte clásico, que se puede ver en los colores, llantas semicarenadas, neumáticos cara blanca, posición sumamente relajada donde mi trasero se sentía abrazado por un gran asiento y sí, mucho (demasiado) cromo. Para mi “mala” suerte esta moto también tenía el motor 107, por lo que no pude tener un contacto con las 114.

Harley-Davidson gama 2018 en México

Harley-Davidson gama 2018 en México. Foto: Ricardo Silverio

Este último tramo se convirtió en lo que puede ser el viaje de aventura y lo que debería ser el verdadero motociclismo, no aquel de pose, sino el de viajar por el simple gusto de hacerlo, y es que si bien era casi pura recta (aunque pude acelerar hasta los 140 km/hr ya que el guía no nos permitía más y la moto se sentía estable) la parte final era un tramo de alrededor de 1 km de pura arena, por lo que el manejo fue sumamente demandante y divertido, ir controlando el trazo con los pies y cuerpo fue un buen ejercicio bajo el sol mientras que el calor que emanaba el motor entre las piernas complementaba el sauna.

Y es que estas situaciones nos pueden tocar cuando buscamos algún punto para quedarnos ya sea hotel o campamento como nos sorprendió Harley-Davidson de México ya que cerca del mar estaban nuestros “lotes” con la casa de campaña dispuesta a ser ensamblada, algo que jamás había hecho y además debíamos hacerlo rápido porque la noche llegaba.

Harley-Davidson gama 2018 en México

Harley-Davidson gama 2018 en México. Foto: Ricardo Silverio

Comenzó la fiesta y cualquier penuria de calor se quedó en el olvido y solo se recordaba con sonrisa el viaje, y esto es lo que causa el motociclismo, que en ocasiones como esta te gratifica con algo más, con la naturaleza, con atardeceres rojizos que parecieran lienzos de arte, seguidos de una luna llena plena y un firmamento estrellado, esto entre bebidas espirituosas alrededor de una fogata.

Eso sí, la naturaleza tiene un extraño sentido del humor y donde estacionamos las motos se convirtió en un islote debido a la marea alta y no nos permitió sacar las motos al siguiente día, pero todo fue una gran experiencia.

Harley-Davidson gama 2018 en México

Harley-Davidson gama 2018 en México. Foto: Ricardo Silverio

Harley-Davidson parece estar aprendiendo la lección de ofrecer nuevos productos, más variados y tecnológicos, aunque todavía tienen un largo camino de desarrollo, sí, el peso se redujo y se siente en el manejo, pero puede ser menos. Pero los procesos de mejora son algo lentos, por ejemplo el chasis de Softail estuvo vigente de 1984 a 2017 y como les comento en algunas situaciones de curveo sigue siendo ancho, luego de conocer casi 10 productos de esos 100 que vendrán nos queda la esperanza que Harley cree alguna revolución como lo fue la V-Rod y claro el inminente producto eléctrico Livewire.