Mucho se habla de las sensaciones de libertad y la forma distinta de ver la vida cuando viajas en motocicleta pero poco se dice de la gran camaradería que se vive dentro del grupo con el que recorres cientos, tal vez miles de kilómetros. Y justo de eso se trata este emblemático desafío, de cruzar el país en un día entero desde que aparece el sol en el horizonte hasta que se oculta del lado contrario. Es como si todos los integrantes, cada quien en su motocicleta, persiguiera al astro rey y al mismo tiempo compitiera contra sí mismo en una carrera de resistencia para el cuerpo. El premio no es la medalla que te dan o la foto en la playa sino lograr el objetivo de vencer el hambre, el calor y divertirte montando tu motocicleta con tus amigos.

Podríamos hacer muchas metáforas, como cuando en las Guerras Santas los caballeros conquistaban otras tierras montando sus fieros corceles; o como cuando una tribu emprendía un viaje largo en busca de nuevas tierras para cazar y sobrevivir. Lo cierto es que cada minuto, cada kilómetro, cada gota de sudor es bien recompensada cuando te vas acercando a la meta, más cuando alguien en tu grupo ponchó un neumático y mientras era reparado todos apoyábamos y esperábamos siempre optimistas; más cuando la gasolina en el tanque disminuía y la distancia a la próxima gasolinera parecía abismal; más cuando uno de tus compañeros decía que ya estaba cansado y todos lo alentábamos a seguir.

Rally Sol a Sol

Rally Sol a Sol. Foto: José Luis Ruiz

La experiencia

La experiencia comenzó cuando recibimos un email por parte de los organizadores invitándonos a participar no sólo con una moto en el recorrido sino como patrocinadores del evento. A escasos seis meses de haber lanzado nuestra plataforma al mercado, Motorette.mx ya está dando de qué hablar en el ambiente de las dos ruedas y eso nos encanta.

El Plugger Team es decir, el grupo de amigos con el que llevaríamos a cabo esta hazaña nos acogió desde el primer momento, por eso cuando dicen que “las motocicletas unen”, es porque está más que comprobado que más allá de una marca o la experiencia, las motos generan empatía. Isaac, Alfredo, Rodrigo, Hipólito, Rony, Ernesto, Alex, Xavi, Edgar, Daniel, Eric, Andrés y su hijo Pato, fueron nuestra familia durante el Sol a Sol y digo familia porque en todo momento del recorrido estuvimos juntos. Ciudades, pueblitos, todos ayudando a reparar las llantas ponchadas, las gasolineras, las tienditas, de día, de noche, con lluvia. Y justo así comenzó nuestro viaje de la ciudad de México al puerto de Veracruz, con mucha lluvia y una autopista México-Puebla repleta de charcos y hasta un accidente (sin consecuencias graves) a la altura de Río Frío. Ya en Puebla la lluvia desapareció y las altas temperaturas empezaron a abrazarnos hasta el final del viaje al Hotel Diligencias, sede del Sol a Sol. Posteriormente, con 39 grados de calor, hicimos el registro, tuvimos la junta de pilotos y después a descansar para la larga jornada del día siguiente.

Rally Sol a Sol

Rally Sol a Sol

El sábado todo comienza muy temprano, desde las 5am para prepararnos, desayunar algo, amarrar todo a la motocicleta y dirigirnos a la tradicional foto oficial para recibir al sol, que guiaría todo nuestro trayecto como anteriormente lo hacían los exploradores. Aquel momento fue impresionante, 850 motocicletas estacionadas, cerca de 1200 participantes ahí reunidos y listos para disfrutar un día de aventura. La energía se podía sentir, buena vibra y camaradería por todos lados; nuevos y viejos amigos en sus BMW, Ducati, Indian, Harley-Davidson, Victory, Yamaha, Kawasaki, Honda, Suzuki, Bajaj, BRM, MV Agusta y hasta una Keeway nos tocó ver.

Así arrancamos y poco a poco dejábamos atrás el estado de Veracruz para entrar a Puebla. Los organizadores proponen tres rutas diferentes pero cada quién elige la suya dependiendo qué tanto quiera divertirse. Autopista primero y carreteras federales después, pasando por una infinidad de pequeñas comunidades, topes, baches, caminos muy accidentados, caballos, burros, perros, carretas, camiones que transportaban cañas quemadas de un ingenio a otro y siempre gente sorprendida de ver a tantos motociclistas juntos. Llegaba la primera llanta ponchada en el grupo, una Ducati Monster manifestaba su descontento por transitar en esos caminos repletos de baches, como un campo minado. Después de repararla seguimos nuestro camino; más baches, más obstáculos y el scooter de BMW, el C650GT, también emitirá su descontento con el neumático trasero pinchado. Por momentos algunas gotas caían sobre nosotros pero jamás una lluvia constante.

Rally Sol a Sol

Rally Sol a Sol. Foto: José Luis Ruiz

Por fin llegamos a Atlixco a desayunar/comer y recargar fuerzas para lo que restaba del camino: la mitad. Así continuó nuestra travesía, hasta que dejamos atrás Puebla y su interminable época de obras y poca cultura vial. Las carreteras sinuosas de Izúcar nos recibieron, luego Cuautla y de ahí hasta Chilpancingo. La Ducati Monster se vuelve a quejar y mientras comenzaba a deshacerse debido al mal camino, la llanta trasera perdía presión lentamente. A esta altura el reloj ya acariciaba las 7pm, casi 12 horas cruzando el país y todavía faltaba el último tramo de autopista antes de llegar a Acapulco. Era claro que no íbamos a llegar a la foto oficial pero aquí lo que importa es terminar el desafío sanos y salvos, sin jugar a las carreras y así fue como emprendimos nuestro último tramo, ya con el cuerpo deshidratado, las manos entumidas, las rodillas cansadas y una maleta extra de fatiga a nuestras espaldas.

Justo a las 8:20 de la noche llegamos a la caseta de Acapulco, esa que divide el camino para quienes van a la zona de punta diamante o hacia la zona vieja por el famoso Maxitúnel. Ahí la llanta trasera de la Monster dijo: ¡no más! y nuevamente, todos a reparar para lograr nuestro cometido arribando al hotel, ya a escasos kilómetros. Parecía imposible cruzar la meta pero al rededor de las 9:30pm concluimos el desafío del Sol a Sol tal como empezamos: todos en grupo, con una gran sonrisa en el rostro y con ganas de bajarnos de las motocicletas para ir a celebrar.

Rally Sol a Sol

Rally Sol a Sol. Foto: José Luis Ruiz

Así concluye esta increíble experiencia de poco más de 1600km durante tres días a bordo de una motocicleta, viajando de Sol a Sol haciendo una de las cosas que más nos gustan: rodar con nuestros amigos. Para quienes ya lo han hecho saben de lo que estoy hablando y para quienes no y tienen ganas de experimentarlo, puedo decirles que es una de las mejores aventuras de mi vida, como cuando una persona que nunca corre se entrena y en varios meses corre un maratón. Ya nadie te lo cuenta sino que el relato sale de ti. Y lo mejor de todo, es que este evento comenzó hace seis años con un grupo de amigos y ha ido creciendo hasta ser el monstruo que actualmente mueve a gente de todo el continente y no solamente de México. En Motorette.mx no dudamos que las próximas ediciones siga creciendo hasta convertirse en un referente mundial y por supuesto, ahí estaremos para corroborarlo.

Cabe mencionar que el Sol a Sol fue el escenario para dar a conocer a la nueva integrante de la familia BMW Motorrad: la BMW G 310 R, una motocicleta hecha en la india y desarrollada por la marca alemana que en algunas semanas comenzará a rodar en México. Conoce más sobre ella aquí.

Rally Sol a Sol

Rally Sol a Sol. Foto: José Luis Ruiz

BMW F 800 GS

BMW Motorrad México fue el encargado de poner a nuestra disposición la BMW F 800 GS, con 85Hp, rines de rayos y llantas para poder entrar con mayor seguridad a la tierra, el asiento más alto (920mm), sistema de frenos ABS de serie, ESA (Ajuste Electrónico de la Suspensión) y ASC (Control de Tracción) para garantizar los niveles de comodidad y seguridad característicos de una BMW.

Después de manejarla por todo tipo de caminos durante más de 1600km, la F 800 GS nos pareció una motocicleta resistente, segura, cómoda y sobre todo, con las características necesarias para conquistar cualquier terreno. Por ejemplo, la altura nos hacía más fáciles las entradas a terrenos con piedras, pasar los topes y sortear los caminos en mal estado; el ajuste electrónico de la suspensión trasera oprimiendo un botón también cambió nuestra experiencia de conducción en autopistas, carreteras llenas de curvas y terracerías; lo mismo con los modos de manejo (Road y Enduro). Los frenos ABS nos salvaron en varias ocasiones al accionar la manera derecha cuando algún perro decidía cruzarse frente a nosotros en alguno de los pueblos por los que pasamos. El torque del motor es impresionante… a diferencia de otras motos del mismo segmento este motor tiene la capacidad de ofrecer toda su fuera desde muy bajas revoluciones sin necesidad de bajar marchas. En definitiva, llevar a cabo el Sol a Sol por primera vez en la BMW F 800 GS nos brindó unos parámetros bastante altos y las próximas ediciones en las que participemos, la motocicleta a utilizar deberá ser mejor para evitar las críticas. La recomendamos ampliamente.

Especificaciones

Motor refrigerado por agua, 4 tiempos, dos cilindros en línea, 2 válvulas por cilindro, dos árboles de levas
Cilindrada 798cc, con 85Hp a 7,500rpm y 83Nm a 5,750 rpm
Transmisión de seis velocidades en toma constante, integrada en el cárter del cigüeñal
Suspensión delantera con horquilla telescópica invertida y trasera basculante de aluminio, amortiguador WAD con precarga del muelle ajustable hidráulicamente
Frenos delanteros de doble disco flotante, 300mm de diámetro, pinza flotante de doble pistón, ABS y trasero monodisco, 265mm de diámetro, pinza flotante de pistón único, ABS
Neumático delantero de 21 pulgadas y trasera de 17
Distancia entre ejes 1.578 mm
Altura del asiento 880 mm (820mm altura mínima y 920mm altura máxima)
Peso 214Kg
Tanque de combustible de 16 litros
Velocidad máxima Más de 200 km/h
Consumo por 100 km a velocidad constante de 90 km/h 3,8 l
Consumo por 100 km a velocidad constante de 120 km/h 5,2 l
Precio: desde $190,800