En otras entregas de historias de marcas les hemos escrito sobre empresas en algunos casos centenarias o que provienen de grandes consorcios con fuertes inversiones monetarias, teniendo como común denominador un sueño, una meta y claro, también un capricho. Esto es una breve recapitulación de Buell.

En el año de 1950 nació Erik Buell en Pennsylvania, Estados Unidos, donde en su juventud su familia tenía una granja por lo que tuvo la oportunidad de conocer la maquinaria de trabajo cotidiano y posiblemente ese momento fue donde comenzó el gusto por la mecánica.

Con el tiempo su atención se centró en el mundo de las motocicletas y como no podía ser de otra forma su primera moto fue una Harley-Davidson, puntualmente una Panhead el ´57 que personalizó.

Buell RW750 Race bike

Buell RW750 Race bike (RoadWarrior)

En su juventud combinó su formación académica en ingeniería con el gusto por las motos y competencias, de hecho llegó hasta el campeonato nacional AMA Superbike corriendo con unidades de Ducati e incluso una Yamaha TZ750, que el día de hoy es una máquina casi mítica de la casa japonesa. “En los tiempos libres” Erik también se daba espacios para correr motocross algo que sin dudas a todo piloto le brinda una mayor sensibilidad de manejo.

Luego de adquirir experiencia en el mundo real combinada con su ingeniería, Buell estaba listo con su título académico en mano. En 1979  prácticamente de inmediato consiguió trabajo en Harley-Davidson y estuvo en la gestación y primeros pasos del desarrollo de los motores conjuntos con Porsche. Un plan que traería en la década del 2000 la “querida/odiada” Harley-Davidson V-Rod.

Si bien Erik estaba contento por trabajar en los cuarteles generales de Milwaukee, por otro lado su pasión de competencia la había tenido que hacer a un lado y es que lógicamente al ser parte de Harley, no podía correr ni con Ducati ni con Yamaha. Así que el siguiente paso fue paralelamente a Harley comenzar a desarrollar algo para las pistas. En 1981 intentó llevar a delante un motor de uso general, pero el proyecto fue un fracaso desde el desempeño del bloque hasta el chasis, pero esto fue la base para que Buell comenzara a trabajar en su propia estructura que además usaba conceptos y soluciones de las competencias donde él participó, es decir adaptó el chasis a sus necesidades y no era el usuario el que se debía adaptar a la moto.

BUELL RR 1000 BATTLETWIN

BUELL RR 1000 BATTLETWIN

Buell por fin lo logró, y en 1981 tuvo una moto apta para correr, aunque la mecánica seguía siendo convencional, así la RoadWarrior RW750 debutó en el Pocono Speedway pero la cilindrada no estaba dentro del reglamento del AMA por lo que solo pudo correr en campeonatos regionales, donde tuvo buenos resultados.

Los problemas financieros y de lucha parecían comenzar este mismo año ya que el suministrador de motores inglés (Barton) cerraba sus puertas y perdió el apoyo y de paso la posibilidad de continuar con el desarrollo, además decidió abandonar Harley-Davidson para enfocarse en su moto.

Este proceso fue muy complicado ya que Erik intentó desarrollar los motores Yamaha, pero para el año 1984 los bloques de la serie TZ están en proceso de descontinuarse y por si fuera poco su trabajo no serviría de nada para 1986 ya que la categoría cambiaría de reglamento y sus motos no podrían participar.

Buell Blast

Buell Blast

Aun con todos estos problemas Erik continuó desarrollando motores y accedió a los bloques de su “vieja casa”, ya que ocupó los motores de la XR1000 de competencia y posteriormente los 1.203 de la gama Sportster. Durante el periodo de 1987 a 1988 se fabricaron 50 modelos con el primer bloque y para e 1989 se crearon 65 más con el segundo motor.

En el ´89 también se lanzó al mercado una versión de calle para dos personas, la Buell RS 1200 con todo el desarrollo que había puesto en las motos de calle. Cabe destacar que los modelos de aquella década en general tenían carenados gigantes y cuadrados y Buell no era la excepción, de hecho sus primeras motos de competencia parecían demasiado exageradas, pero esa cantidad de “plástico” le daba una ventaja aerodinámica.

Buell Ulysses

Buell Ulysses

Algo que se pudo observar en la Buell RS 1200 fue como la marca comenzó a gestar su identidad visual y es que el motor de esta moto tenía una posición un tanto inusual que parecía flotar en medio de un chasis poco perceptible. Para los años de 1991 a 1993 todo parecía marchar sobre ruedas ya que los modelos Buell RS 1200 y Buell RSS 1200 (para un solo pasajero) eran bien recibidos en el mercado. Sería hasta 1987 cuando fue invitado a una junta de accionistas de Harley-Davidson cuando todo cambiaría.

En dicha junta los directivos querían que Buell comercializara sus motos y fuera así la parte de alto desempeño de Harley sin comprometer la imagen de las crucero de toda la vida. Comenzando la década de los 90´s Erik fundó la Buell Motorcycle Company donde Harley-Davidson puso el 51 % del capital y para el 2003 se hizo cargo completamente de la empresa.

Buell 1190 RX

Buell 1190 RX HERO Team WSBK

Ya con el cobijo de Harley, Buell se dedicó de lleno al desarrollo de motos, y la base fue aquella vieja y extraña moto Buell Blast de 500 cc que no era precisamente agraciada pero le brindó muchas ideas a Erik para la camada de motos que lanzó como la Firebolt , Lightning, la extraña Ulysses que parecía ser de doble propósito.

Buell en este periodo había usado motores Harley-Davidson, pero en el 2008 lanzó una moto que era la cúspide de sus ideas en el mundo de la competencia, las 1125 R y CR, de pista y estilo Café Racer respectivamente. Estas motos tendrían un motor hecho en colaboración con Rotax que genera 147 hp.

Magpul Ronin 47

Magpul Ronin 47, trabajo de tuning sobre la 1125 CR

Estas motos tenían soluciones poco convencionales para ser motos deportivas, ya que el chasis es un marco de aluminio hueco que sirve para alojar el combustible, y el basculante servía de depósito de aceite, además la distancia entre ejes es visiblemente menor a otras motos de alta cilindrada y claro el sistema de frenos delantero que consta de un disco perimetral que va anclado al rin, reduciendo así la deformación recurrente en los sistemas de discos flotantes y mejorando la refrigeración.

Toda esta bonanza se vería comprometida nuevamente en 2009 cuando sorpresivamente Harley-Davidson decidió cerrar Buell Motorcycle Company y al ser dueños completamente de la marca Erik solo pudo despedirse en un emotivo video. Así que tocaba que comenzar de nuevo y a finales del 2009 lanzó una nueva compañía, denominada Erik Buell Racing aunque solo tendría un producto, la 1125 R que competía en el AMA estadounidense .

Buell 1125 CR

Buell 1125 CR. Foto: Ricardo Silverio

Los siguientes casi cinco años Buell desarrolló la evolución de los motores y conceptos de la 1125 R y nacieron las 1190 RS, 1190 RX y 1190 SX, con enfoques deportivo y naked, estas máquinas fueron llevadas de los 147 hp hasta los 185 hp y destaca que no cuentan con ningún tipo de control electrónico, dejándole todo al piloto.

Nuevamente todo parecía “miel sobre hojuelas” pero en abril de 2015 Erik anunciaba que su empresa nuevamente cerraba por problemas financieros. Pero cuatro meses después la marca india Hero lo rescató y se asociaron para que Erik ayudara con el desarrollo de las motos y claro poder tener una puerta de entrada para estas motos en norte América. De hecho esta alianza se fue hasta las pistas de competencia donde el Hero Team con la 1190 RX intentaron destacar en el Mundial de Super Bike (WSBK), aunque los resultados nunca llegaron.

Buell 1190 RS

Buell 1190 RS, la actualidad de la marca

Esta vez todo parecía indicar que Buell podría estabilizarse y ya comenzaba a crear una red de distribución, pero Hero “abandonó el barco” y dejó en serios problemas a Erik nuevamente, por lo que tuvo que anunciar a finales de 2015 que vendería su empresa por partes. Pero esto acabó ya que en marzo del presente año un grupo de inversión invirtió y desarrollo un plan que puede ir de cinca a 10 años según resultados para poder seguir con la producción, desarrollo y apertura de puntos de venta, primero en Estados Unidos y eventualmente en otros países.

No sabemos que le depare el destino a Erik Buell y su empresa, ¿seguirá por muchos años?, ¿volverá a anunciar un cierre? Todo puede pasar, pero mientras existen sus motos que representan algo que se ha perdido con la modernidad, el manejo puro y duro, sin ayudas electrónicas, algo para los amantes del manejo.