El siguiente texto no es precisamente una prueba de manejo, y es que hace un par de años pude manejar la BMW S 1000 XR con un largo viaje (aquí el texto) y dicha unidad no ha cambiado en nada, bueno colores y ya… por otra parte nos acompaño las BMW R 1200 GS Rallye que tuvimos a prueba hace unos meses (aquí la prueba), por lo que simplemente disfrutamos del manejo en situaciones propicias para ambas unidades, donde lo importante era simplemente viajar y salir de lo rutinario.

Debo confesarles que tengo una amistad en un pueblo Mágico de Hidalgo, llamado Mineral del Chico, un lugar enclavado entre montañas que presume grandes peñascos ideales para hacer rápel y actividades al aire libre, pero lo que más me atañe son las curvas que tiene para llegar, donde he podido sentir autos y motos.

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Pero este viaje se ha hecho por así decirlo rutinario, por lo que en reunión con mi acompañante en la 1200 GS pensamos darle un nuevo enfoque. El viaje en moto desde la ciudad de México es de poco menos de 200 km y se puede realizar en unas dos horas, pero esta vez el tiempo no era una barrera y luego de pensarle mucho decidimos dar una “ligera” vuelta para llegar al mismo sitio.

Así que la ruta sería salir rumbo a Querétaro, desviarnos hacia Tequisquiapan, pasar dicho lugar y salir hacia la Presa Zimapán cruzar esta zona y bajar por la parte occidental del estado de Hidalgo y tomar la carretera México-Pachuca de siempre. Este pequeño cambio de planes agregaría unos 400 km al recorrido total por el simple gusto de manejar. Aunque algo con lo que no contábamos era la lluvia que nos acompañó en casi todo momento además de un fuerte frío.

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Al leer esto pareciera un tipo de manda o penitencia, pero no es así, es parte del motociclismo que en ocasiones nos pone duras pruebas y al final simplemente queríamos salir a rodar. Estos momentos complicados pueden servir de catarsis para liberar estrés, olvidarnos de los problemas cotidianos y de paso poner a prueba nuestra capacidad física.

El viaje como les comentaba comenzó con mucho frío y una ligera lluvia, la cual a velocidad fue suficiente para mojarme, aunque mi pasajera y compañero de viaje estaban bien equipados con impermeables. Durante esta parte la niebla también estuvo presente con momentos de visibilidad de apenas unos 10 metros, aun así la velocidad era constante. Extrañamente había mucho tránsito pesado en la carretera, lo que por momentos nos dejó avanzar más y tener zonas libres.

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye. Foto: Ricardo Silverio

El frío obligó a hacer una parada técnica en los sanitarios y extrañamente en ese momento sentí más frío que al ir arriba, tal vez por el parabrisas de la S 1000 XR o porque iba concentrado en el manejo, tenía los dedos entumidos y temblaba, pero mejor sería seguir hasta nuestro primer punto, Tequisquiapan, donde nos detuvimos a tomar algo caliente y posteriormente seguir. En esta zona el sol salió tímidamente aunque fue suficiente para secarme y tomar temperatura.

Ahora seguía la parte más divertida del trayecto, la presa Zimapán y sus cientos de curvas, un lugar donde en un punto pudimos detenernos a realizar unas fotos aunque con la inminente lluvia sobre nosotros, aquí el manejo podría ser más dinámico y sobre todo para la XR, pero el frío disminuía dos cosas, uno el movimiento del cuerpo y el agarre de los neumáticos, ya que constantemente pasábamos por partes mojadas, así que el viaje se convirtió en algo “contemplativo”, a disfrutar del paisaje, uno lleno de vida, semi desértico y claro la presa.

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Al final de este tramo una nueva detención y recarga de combustible, esta vez el frío no era problema y de plano nos quedamos sentados en una banqueta a platicar de tonterías, simplemente pasar el rato y comenzar a saborearnos unos deliciosos tacos en Actopan, Hidalgo, “la capital mundial de la barbacoa”, para llegar a ese lugar faltaban unos 80 km, y la lluvia de nuevo optó por acompañarnos así que al llegar al pueblo de nuevo estaba escurriendo y temblando, pero esta vez no fue un problema ya que un consomé y una charola de tacos hicieron que el frío se fuera. Luego de esta sobre carga calórica los kilómetros que faltaban eran lo de menos, al entroncar con la carretera de Pachuca el camino ya era más que conocido.

Una parte urbana con tránsito fluido era el preámbulo para llegar a la carretera que baja a Mineral del Chico, una llena de curvas de cuidado, donde siempre el pavimento está en mal estado y hay tierra y ramas de la densa vegetación del lugar, por lo que el manejo se tenía que cuidar más, bueno en el caso de la XR ya que “el Cadillac El Dorado” de 1200 GS pasaba “flotando” sobre el mal camino y el cómodo piloto ni sentía.

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Obvio hacía mucho frío, aunado a la humedad de la ropa y al llegar a mi destino usé una silla junto a la chimenea como tendedero, mientras que las motos era guardadas hasta el día siguiente, así que si más compromiso llegaron las bebidas espirituosas, esas que hacen olvidar el frió y en demasía olvidas todo lo demás.

Justo en este momento mientras platicábamos del viaje, de la vivencia, me percaté que un viaje de dos horas fue de poco más de seis, con frió y manejo extremando precauciones, pero en ese momento era una memoria, una historia de la cual reír y que recuerda lo sencillo que puede ser sentirse vivo. Y esto justamente es lo que al menos desde mi perspectiva significa el motociclismo, el salir a viajar para conocer los rincones de México.

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye

BMW S 1000 XR y GS 1200 Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Así que con este texto no les presumo puntualmente las BMW S 1000 XR y R 1200 GS Rallye, sino lo que se puede hacer con ellas y les invito a intentarlo, salir de la zona de confort ya sea de la cotidianidad o de la burbuja del automóvil, les puedo asegurar que les gustará.