.Así como en el 2009 la BMW S 1000 RR representó un parte aguas para la marca en el mundo con las motos súper deportivas, la BMW R nine T también fue un antes y después en la gama bávara, y es que esta moto se desmarcó del resto, con una apuesta más ruda y mecánica, con un estilo atractivo que ganó seguidores de inmediato gracias al nivel de personalización que ofrecía, ya sea de marca o con particulares.

Para bien o para mal BMW tiene la costumbre de crear muchas subdivisiones de sus autos y eso también lo pasó a motos y es que de la nineT existen de momento 5 versiones a la venta, siendo la BMW R nine T Racer, la más vistosa al tratar de emular a una Café Racer, aunque solo en la apariencia ya que en la filosofía del aquel movimiento está muy alejada.

BMW R nine T Racer

BMW R nine T Racer. Foto: Ricardo Silverio

Forma y función

Bueno, qué les puedo decir del diseño si las fotos son mejor juez para ti, es realmente atractiva (de manera personal le cambiaría de inmediato el color ya que solo se oferta en ese tono), los rasgos principales que la caracterizan son: un asiento monoplaza con colín recortado que alberga un mínimo espacio de carga, rines de cinco brazos un manillar con una postura más adelantada y baja, y claro, esa inmensa cúpula que abarca desde el faro hasta los costados y que le da mucha personalidad al modelo.

El movimiento Café Racer buscaba hacer que las motos fueran más ligeras y aerodinámicas, puntos de los cuales solo se cumple con el segundo ya que esta BMW R nine T Racer llega hasta los 220 kg, algo que realmente se siente sobre todo en baja velocidad. La instrumentación es muy completa mediante dos indicadores análogos y pequeñas pantallas complementarias. Recordemos que la gama BMW R nine T, prácticamente se olvida de las ayudas electrónicas dejando solo los frenos ABS (que puede desconectarse).

BMW R nine T Racer

BMW R nine T Racer. Foto: Ricardo Silverio

Apartado mecánico

En este punto las cosas no cambian en nada, solo la vestimenta de la BMW R nine T Racer, ya que cuenta con el mismo motor bóxer de dos cilindros enfriados por aire y aceite de 1.170 ccque desarrolla 110 hp y 116 Nm, asociados a una caja de cambios de seis velocidades y transferencia de potencia a la rueda trasera mediante cardán. Es decir lo mismo que encontramos en la versión normal y scrambler que ya hemos traído para ustedes.

Experiencia de manejo

Como les comento esta BMW R nine T Racer no aporta nada nuevo en cuanto a motor, y realmente no lo necesita ya que seguimos teniendo una entrega poderosa en la aceleración de forma muy lineal, mientras que la torsión del bloque bóxer hace que la moto se incline ligeramente hacia la derecha. Los frenos son aptos y suficientes para detener la moto, aunque debo señalar un gran “pero”, y es que si esta moto tiene un carácter “Racer” por qué se les ocurrió poner una suspensión normal y no de horquilla invertida, eso la hace que se mueva demasiado al frente al frenar y de paso la torna nerviosa en el paso por curva. Desde mi perspectiva eso es un gran error y debería usar la suspensión de la versión Scrambler.

BMW R nine T Racer

BMW R nine T Racer. Foto: Ricardo Silverio

¿Entonces qué la hace diferente?, la respuesta es simple, la posición de manejo que es prácticamente igual al de una súper deportiva. Cuerpo compacto, piernas recogidas, cabeza cerca del tanque y los brazos adelantados, aunque tal vez demasiado. Esto causa que tengamos más sensación de velocidad y el horroroso sentir de la suspensión delantera al frenar debido a la inercia y peso del conjunto a velocidad.

La nueva posición de manejo permite mayor inclinación lateral que llevará a desgastar los “avisadores” de los posa pies, y realizar un corte aerodinámico con la cúpula y parabrisas frontal. Lo anterior es muy divertido en pista y carretera, pero es una pesadilla en el tránsito diario ya que vamos muy encorvados y la espalda lo resentirá en lo que se logren acostumbrar.

BMW R nine T Racer

BMW R nine T Racer. Foto: Ricardo Silverio

La variante BMW R nine T Racer convierte a esta moto en una “deportiva” y con mayores sensaciones de manejo, pero sinceramente es poco útil ya que no es cómoda para viajes largos, y para pista resulta ser muy pesada, así que este capricho solo será una cara bonita que resaltará por donde pase, así que si necesitas llamar la atención no importando tu espalda baja la BMW R nine T Racer es tu opción.