Hace tiempo que no manejábamos la gama 1200 de BMW, el modelo que ha sido el mayor éxito de ventas para los alemanes, y el secreto de eso ha sido además de la historia de evolución, el hecho de hacer una moto “fácil” de manejar con todas las ayudas electrónicas, lo que da mucha confianza a los usuarios de todos los niveles. Ahora en un paso más estamos ante la BMW R 1200 GS Rallye.

La terminación Rallye (rara combinación) apunta a una moto pensada para el uso extremo, es decir para aquellos pilotos que les guste salir del pavimento y quieran buen desempeño.

BMW R 1200 GS Rallye

BMW R 1200 GS Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Forma y función

¿Qué es lo que vemos en la R 1200 GS Rallye?, básicamente solo el color azul en el tubular del chasis y tono del carenado, el nombre del modelo en color rojo a los costados y preinstalaciones para diversos accesorios como maletas y protecciones, tal vez sería bueno que ya viniera con el protector del motor pero eso ¿adivinen?, sí, es accesorio extra y nada económico.

El diseño se mantiene intacto pero eso es normal toda vez que las formas se cambiaron hace poco tiempo. La comodidad de la moto es total para el conductor con una posición relajada de manejo, algo que la hace apta para viajes realmente largos. El pasajero también irá cómodo con un asiento muy grande y un tanto firme.

BMW R 1200 GS Rallye

BMW R 1200 GS Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Apartado mecánico

En este aspecto las cosas tampoco han cambiado en nada, aunque realmente no lo necesita. El motor “de toda la vida”, el bóxer de dos cilindros opuestos de 1.170 cc desarrolla 125 hp y un par motor de 124 Nm, es decir “un motor cuadrado”, asociado a una caja de cambios de seis velocidades con la capacidad de hacer los cambios sin clutch mientras se esté acelerando o desacelerando.

La velocidad máxima puede superar los 200 km/hr, algo destacable en un conjunto de 244 kg en orden de marcha, más equipaje y pasajero puede rondar los 400 kg. Pero esto casi no se siente por la potente frenada (ABS semintegral) y la suspensión que logra absorber casi todo en el camino.

BMW R 1200 GS Rallye

BMW R 1200 GS Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Hablando de la suspensión, la R 1200 GS Rallye ofrece una mejora en la dureza, aunque en la experiencia de manejo apenas si se sentía, dando un tacto de normal a suave incluso en el modo más rígido. Cuenta con modos de manejo que van desde el clásico Rain que entrega la potencia de forma gradual hasta el Enduro Pro donde puedes jugar más con los derrapes.

Nuestra experiencia de manejo

Esta moto tuvimos la oportunidad de compararla directamente con la Honda Africa Twin, y al final del texto les dejamos nuestra opinión, pero lo que es un hecho es que me pude percatar que la BMW está hecha para ser fácil de llevar y resta emociones de manejo ya sea en pavimento o en tierra y esto puede ser bueno para ti si no quieres complicaciones al manejar, pero si lo tuyo es darle con todo sentirás que todos los sistemas de la R 1200 GS Rallye están trabajando por ti.

BMW R 1200 GS Rallye

BMW R 1200 GS Rallye. Foto: Ricardo Silverio

Desde que fui por la moto a las oficinas de BMW me percaté de la suavidad de la suspensión, por lo que de inmediato puse el modo más firme, que mejoró pero no como me gustaría, en la ciudad puse el modo Rain, ya que no necesitaba potencia. El circular en una doble propósito en las calles maltratadas, con topes y demás pareciera ser una extensión de un tramo de terracería, algo para lo que está preparada la moto y nos hará la vida sencilla.

El viaje carretero también es muy relajado, el manejo de la R 1200 GS Rallye permite inclinaciones en curva cercanas a las de una deportiva y una calidad de marcha excelente gracias al sistema de paralever y telelever que evitan movimientos inerciales al frenar o arrancar, es decir no se “pica” de frente ni nos hacemos hacia atrás al acelerar. Además el movimiento de torsión lateral que causa el bóxer casi se ha desaparecido.

BMW R 1200 GS Rallye

BMW R 1200 GS Rallye. Foto: Ricardo Silverio

El manejo con pasajero no cambia en nada el desempeño de la moto, de hecho por momentos pareciera que vas solo, y esto habla muy bien del trabajo de la suspensión y chasis. Eso sí, la suspensión debe estar en modo duro al máximo porque en confort las cosas son muy incomodas en pareja y olviden de ir en ese modo en carreteras sinuosas.

Ya en tierra las cosas cambian mucho, el modo suave de la suspensión hace que el recorrido sea placentero, pero no sirve para un manejo dinámico, por lo que el modo firme vuelve a aparecer, aunque no da ese sentir que necesitamos, algo así como las primeras direcciones de auto eléctricas, que no nos transmitían nada al volante y parecía que íbamos dando vuelta al timón de un barco, aquí la suspensión es igual, sabes que vas bien pero es por los sistemas de la moto no tanto por lo que nos transmite el camino.

BMW R 1200 GS Rallye

BMW R 1200 GS Rallye. Foto: Ricardo Silverio

La mejor referencia de esto fueron los saltos y es que pude comparar directamente la R 1200 GS Rallye con la Africa Twin en la misma situación, y la BMW daba un sentir muy blando sin transmitir nada a nuestro cuerpo del camino, esto para los que les gusta la tierra saben que es indispensable, mientras que la Honda estaba más cerca de una Cross.

Cuando en 2009 BMW lanzó la súper deportiva S 1000 RR, su mayor éxito fue hacía fácil manejar una 1.000 cc, gracias a sus múltiples ayudas electrónicas, dando el efecto que cualquiera podía con una moto así, y esto fue replicado por casi todas las marcas hasta el presente. Esta tecnología de facilitar todo también la encontramos en sus autos pero tal vez en algunos casos es demasiado. Aunque claro, aquí el juez eres tú y sobre todo qué uso le darás a la moto.

BMW R 1200 GS Rallye

BMW R 1200 GS Rallye. Foto: Ricardo Silverio

La mini comparación entre la Honda Africa Twin y la BMW R 1200 GS Rallye

Lo sabemos, no existe competencia entre estas motos si bien pertenecen al mismo segmento, el motor las hace diferentes, por una parte la Africa Twin con dos cilindros en paralelo de 1.000 cc que desarrolla 94 hp y 98 Nm, mientras que la BMW con el bloque bóxer desarrolla 125 hp y 125 Nm. En teoría la BMW con la versión Rallye (optimizada para la terracería) es un mejor producto, o tal vez no.
BMW ofrece una gran carga tecnológica en el motor y suspensión que se adapta de mejor manera a los caminos facilitando el manejo, pero reduciendo sensaciones de manejo al piloto, además la suspensión de BMW aun en el modo más “duro” sigue siendo muy suave a comparación de la Africa Twin, lo que genera movimientos ondulantes algo incómodos. Tanta tecnología resta manos al piloto, aunque esto también ha sido el éxito de la alemana que gracias a las ayudas cualquier persona puede ser buen piloto en ella, claro sin querer ganarle a la física.

BMW R 1200 GS Rallye VS Honda Africa Twin

BMW R 1200 GS Rallye VS Honda Africa TwinBMW R 1200 GS Rallye VS Honda Africa Twin. Foto: Ricardo Silverio

Por otro lado la Honda Africa Twin está hecha para manejar (menos la DCT) es tal vez lo más cercano a una moto Cross, que privilegia al manejo, a los sentidos y a la verdadera aventura, solo bastaría con colocarle neumáticos de tacos para convertirla en una cabra de monte con una mecánica sencilla y seguramente más barata de reparar que la BMW.

Africa Twin está en un nivel superior que la Suzuki V-Strom que es su competencia directa y ofrece mejores sensaciones de manejo que la BMW R 1200 GS Rallye, tal vez en respuesta y manejo se compare mejor con la Yamaha Super Tenere, aunque la ventaja de la Africa Twin es que tiene un motor y chasis más moderno. Todos estos elementos hacen de la Africa Twin un mejor producto, claro, si a ti te gusta manejar de verdad.