La mercadotecnia que aplican las grandes marcas en sus productos ha logrado que los consumidores compren sus productos por la confianza que han generado, pero cuando dichas marcas lanzan algo que no es tan bueno los clientes asumen que es bueno solo porque viene de la misma casa, esto no es necesariamente correcto y esto aplica al BMW C 650 Sport, un maxi scooter que no se define bien ni para viajes o para transporte citadino.

El BMW C 650 Sport 2015 cambió algunos elementos estéticos y mejoras en el apartado mecánico y electrónico. Debemos decirles que tuvimos la oportunidad de probar este maxi scooter cuando llegó a México por lo que pudimos comprobar las diferencias y en el caso del modelo presente se hace más refinado en el andar y la entrega de potencia, aunque también penaliza el sentir de velocidad.

BMW C 650 Sport

BMW C 650 Sport. Foto: Ricardo Silverio

Diseño y función

Visualmente el BMW C 650 Sport se presenta con formas grandes y abultadas que le dan una vista muy grande y bueno… de hecho lo es, mide 2.180 mts de largo y pesa en orden de marcha 249 kg. Estas dimensiones sirven para albergar un inmenso asiento corrido para dos personas y ambos pasajeros podrán ir realmente cómodos. Ofrece espacios de carga bajo el manubrio y un compartimento generoso bajo el asiento.

El tablero de funciones es simple y claro, combina los elementos analógicos del velocímetro con lo digital de las revoluciones, computadora de viaje, consumo de combustible e indicadores. El manubrio cuenta con lo esencial del manejo en moto, más el botón de la calefacción de los puños. Por último el parabrisas cuenta con función manual de elevación, reduciendo así la turbulencia del aire a velocidad.

BMW C 650 Sport

BMW C 650 Sport. Foto: Ricardo Silverio

Apartado mecánico

El BMW C 650 Sport ofrece un motor de dos cilindros de refrigeración líquida con 647 cc que desarrollan una potencia de 60 hp y un par motor de 63 Nm, asociado a una caja de cambios CVT. Según la ficha técnica de la marca puede alcanzar los 180 km/hr. Ofrece frenos ABS y control de tracción.

La experiencia de manejo

Este punto es un tanto complicado ya que de momento no tenemos parámetro con otro maxi scooter para hacer una comparativa y el sentir que nos causó no fue del todo bueno. Para comenzar las dimensiones juegan en contra del modelo, ya que se supone que compramos un scooter para facilitarnos las cosas pero con el BMW C 650 Sport no es así.

BMW C 650 Sport

BMW C 650 Sport. Foto: Ricardo Silverio

Una persona de baja estatura sufrirá un poco con la altura y es que si bien el asiento está a 800 mm el ancho del mismo nos hace separar mucho las piernas restándonos apoyo con los pies, si a esto le sumamos los casi 250 kg de peso no se hacen fácilmente controlables a baja velocidad. Estos puntos podrían solucionarse con el tiempo y la costumbre del piloto. Además cuando vamos manejando el largo y ancho de la moto suele ser un problema para maniobras con poco espacio.

Luego llegamos al apartado de la entrega de potencia y aquí sentimos que existe una “pelea” entre la mecánica con la electrónica del control de tracción ya que aunque aceleremos bien, la entrega puede ser poca si el sistema evalúa que existe poca tracción, pero el sentir es muy exagerado, y esto pasa también cuando desaceleramos para tomar un tope y si el sistema determina que hay poca tracción puede incluso frenar de más y por momentos bloquear la llanta, algo extraño realmente y que no nos sucedió solo una vez.

BMW C 650 Sport

BMW C 650 Sport. Foto: Ricardo Silverio

A título personal las cajas CVT siempre se me han hecho muy malas, más allá del ruido y la poca armoniosa sincronía de las “marchas” no ha podido ser lo suficientemente desarrolladas para grandes potencias, por ello se quedan en los scooter de 150 cc donde son plenamente aprovechadas. En el caso del BMW C 650 Sport las cosas no funcionan tan bien ya que pareciera que la CVT no puede con el par motor y se siente al acelerar fuerte o al tratar de hacer recuperación de velocidad en un rebase, también pasa en sentido inverso al desacelerar ya que en ciertos momentos realiza movimientos raros como cuando reducimos en una caja manual de forma brusca.

Estos elementos bien podrían mejorarse (y deberían de hecho) ya que esto no tiene nada de “placer de conducir” y para circunstancias de manejo citadino puede ser un dolor de cabeza, por lo que no se hace práctica. La parte buena del BMW C 650 Sport es que el peso le da mucha estabilidad a velocidad, por lo que viajes intermedios serán divertidos en pareja o solitario, los frenos son muy competentes y no causan movimientos extraños.

El BMW C 650 Sport es una buena idea, pero las soluciones que implementa no se adecúan a una caótica ciudad, es para un uso tranquilo y relajado, aunque esperemos que BMW pueda solventar en las siguientes generaciones el refinamiento del modelo, que no ofrece la sencillez de un scooter ni la emoción de una moto de alta cilindrada.