Volvo Cars cuenta con una herencia en investigación y desarrollo de autos eléctricos que se remonta a más de 40 años, ahora la marca en México anunció la llegada para el mes de julio del motor T8 híbrido, que estará disponible en el XC90.

En la actualidad, 1 de cada 5 autos XC90 de Volvo que se comercializan en otros países, tienen un motor T8 Twin Engine plug-in híbrido. Combinación que no podría llegar en mejor momento, convirtiéndose en una opción eco-eficiente, clara y contundente para un mercado en el que la necesidad de propuestas automotoras amigables al medio ambiente es cada vez más urgente.

La oferta de Volvo en materia de autos híbridos, no solo forman parte de una opción de manejo más en la industria, representan resultados tangibles de la filosofía de la compañía para proteger a las personas y al mundo en el que estas viven, siempre apegados a la sustentabilidad de sus políticas a corto, mediano y largo plazo.

Volvo XC90 T8 Twin Engine Hybrid

Volvo XC90 T8 Twin Engine Hybrid: Foto: Volvo

El nuevo Volvo XC90 T8 Twin Engine Hybrid, cuenta con tracción total, siete plazas, un sistema híbrido enchufable que brinda una potencia máxima de 400HP y torque de 640 Nm, y es considerado ya uno de los SUV más limpios del mercado al tener niveles de emisiones de CO2 de alrededor de 60 g/km. Este modelo tiene una autonomía totalmente eléctrica de hasta 40 km, que es frecuentemente lo que la mayoría de las personas conducen en un día.

Este modelo de Volvo, que renace en su versión híbrida jamás vista, destaca por su versatilidad al poderse cargar en una conexión doméstica preparada de 220v, lista en un tiempo estimado de 2.5 horas, con un consumo de 16 amperios, o en una conexión preparada de 110v con una carga que estará finalizando en 6 horas, con el mismo consumo energético.

Volvo Cars confirmó que el Volvo XC90 T8 Twin Engine Hybrid no será el único auto híbrido que llegará a nuestro país y está seguro que aunque el futuro apunta a los autos totalmente eléctricos, los desarrollos híbridos son hoy una opción real que se ajusta a las condiciones actuales de infraestructura para recarga de vehículos.