En el presente la industria automotriz está apostando a que el automóvil sea una extensión de nuestro teléfono inteligente, con un sinfín de elementos electrónicos que ya sobrepasaron las cuestiones de seguridad para llegar al punto del manejo autónomo. Día con día los autos puros desaparecen como el Mitsubishi Evo X que ya ha lanzado su edición final.

De forma paralela pareciera que las marcas tratan de rescatar algunos elementos de antaño. Hasta hace unos meses el único auto de producción masiva que guardaba aquel espíritu de manejo roadster era el Mazda MX-5 o Miata, pero ahora pareciera ser que tendrá dos competencias, aunque una de ella será con la misma plataforma, es decir el Abarth 124 Spider y este Toyota S-FR Concept.

Abarth 124 Spider

Abarth 124 Spider: Foto: Abarth

Del Abarth todavía no existen muchos datos, pero la plataforma de este “italiano” será la misma que la del Mazda MX-5, por lo que podemos estar seguros de un buen desempeño, en este caso podría incorporar el motor tubo que da vida al 500 Abarth lo que le daría prestaciones sin duda interesantes.

Esta versión deportiva vendrá seguida por el Fiat 124 Spider en el 2016, siendo el modelo de prestaciones normales de la marca que intentará retomar las viejas glorias de Fiat, cuando se especializaban en los biplazas roaster. Tal vez el único problema con este modelo es que los cambios del diseño no son tan profundos para escaparse de las formas de Mazda.

En el caso del Toyota S- FR Concept tiene implicaciones más profundas, primero porque ya tuvieron un modelo de este segmento hace unos años, el MR2 que no gozó de buena aceptación por su errático manejo y posteriormente intentaron hacer un deportivo accesible de la mano de Subaru (GT-86) pero si bien es atractivo y con buen manejo resultó ser caro y falto de potencia.

Toyota S-FR Concept

Toyota S-FR Concept. Foto: Toyota

Pero ahora de cara al Salón de Tokio tratarán de redimirse con este biplaza que mide 3.99 metros de largo, 1.69 de ancho, 1.32 de alto y un peso teórico menor a los 1.000 kg. El motor se encuentra detrás del eje delantero y sería un 1.5 litros turbo ofreciendo una potencia de alrededor de 140 hp.

El diseño de este modelo tiene mucho que ver otra de las marcas de Toyota, ya que de hecho se parece mucho al Daihatsu Copen algo que puede o no gustarle, pero sin dudas es llamativo. El diseño es simple y se olvida de líneas complejas, algo que también pasa al interior con materiales con mucha superficie en plástico que denotan un carácter de segmento de entrada.

Al ver las imágenes del tablero podemos ver que no tiene mayores elementos de comodidad, es decir le dice adiós a pantallas táctiles gigantes, dejando el espacio solo para lo que usamos en realidad.

El problema de este auto es el chasis ya que Toyota tendría que desarrollar una nueva plataforma ya que de momento no tiene algo que este pensado para el manejo deportivo, y este concepto que vemos esta sobre “el cuerpo” de un Yaris.

El regreso de los roadsters pequeños podría ser una buena opción para los puristas de manejo que no necesariamente requieren de cientos de caballos y ayudas electrónicas.