El concepto de exclusividad no necesariamente se refiere a vehículos del segmento Premium y este es precisamente el caso del Subaru WRX STI que nos ofrece algo único, un manejo sensitivo. El manejo sensitivo es aquel que permite al conductor sentir cada parte del camino con sus manos, así como la respuesta de un motor que está pensado para las pistas, no sólo porque la mercadotecnia lo indique, sino porque sí es capaz de hacerlo.

La recién presentada generación delWRX STI  trajo un cambio interno, ya que el nombre Impreza se quedaría para el modelo sedán convencional, mientras que las siglas WRX se usarán como marca, tratando de posicionarla como la gama deportiva, siendo el tope este auto que vemos en las fotos el WRX STI, que comenzó su historia en 1994, tratando de competir con el Nissan Skyline de la época.

2015 Subaru WRX STI

En el caso del WRX STI, hablar del diseño es un punto complicado, debido al gusto “tipo tuning” que tiene, que ha mantenido durante años y ha servido para darle una identidad única. Elementos como el alerón sobredimensionado y alto, el cofre con toma de aire que apoya la refrigeración y un paquete aerodinámico que se nota en la fascia, faldones y difusor trasero que deja ver el juego de doble escape gemelo.

La vista del conjunto es atractiva, pero sin duda no será de su agrado si usted es introvertido. Al interior las cosas generan una doble opinión. Primero el punto bueno. La comodidad de los asientos con excelente sujeción lateral y lumbar, así como el espacio para los pasajeros, al final es un sedán familiar que mide 4.595 metros de largo y tiene una cajuela con capacidad de 460 litros. Si bien no es para eso, el WRX STI bien podría usarse diariamente. Por otra parte tenemos los elementos del tablero y materiales del mismo que no pertenecen al segmento y sobre todo al precio del WRX STI, debido a que se tiene un sentir sumamente –si me permiten el termino “plasticoso”, y se nota desde el volante. En el presente, autos de segmentos inferiores ya ofrecen pantallas táctiles que pueden controlar todas las funciones y nos ofrecen información clara, como por ejemplo del sistema de navegación o incluso la cámara de reversa, en el caso del WRX STI se mantiene una configuración de auto de principios de la década del 2000.

Si bien un auto que se jacte de ser deportivo suele ser minimalista, esto en el presente prácticamente no existe, a menos que sea un auto de track day al cual se le quitan todos los elementos que podrían generar peso, como asientos, aire acondicionado, radio, etc.

Apartado mecánico

Algo que hace única a la marca es que han mantenido una configuración de chasis y motor prácticamente desde sus inicios, la cual es un motor de cilindros opuestos bóxer, lo que en lugar de ofrecer un bloque de cilindros nos da una superficie plana misma que permite una posición más baja y por ende un centro de gravedad más bajo. Por otra parte la tracción que han mantenido para toda su gama es la llamada AWD (All Wheel Drive) que reparte en todo momento la potencia del motor en un 25% para cada rueda.

El motor bóxer turbo de 2.5 litros (2.457cc) genera una potencia de 300 hp y un torque de 407 Nm, esto nos da una idea de su enfoque, un auto que “empuje bien” en la aceleración y salidas de curva. La caja de cambios asociada es manual de 6 marchas. Con estos números Subaru indica una velocidad máxima de 255 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 5.2 segundos. Nada mal para un conjunto que pesa 1.519 kg.

Subaru cuenta con un par de tecnologías extra para este modelo, la primera es el ya señalado AWD, mismo que suma la distribución de torque activo, que puede reconfigurar el reparto de potencia entre los ejes delantero y trasero. El segundo es el SI-DRIVE, que son tres modos de conducción: Intelligent, Sport y Sport Sharp, que modifican la entrega de potencia y torque del motor así como la sensibilidad del acelerador. Esto se puede ver en gráfico desplegado entre el tacómetro y velocímetro que muestra la tabla con la línea de entrega de par motor.

El Manejo del WRX STI

Y todo lo anterior en ¿qué se traduce? La respuesta es simple, pureza de manejo. La mayoría de los nuevas generaciones de autos del segmento generalmente Premium incorporan tecnologías con una serie de asistencias que permiten salvarnos de un error de manejo o una superficie resbalosa, eso es bueno y mucho, pero por otra parte quita mucha sensibilidad al conductor que guste manejar.

No obstante, en el caso del Subaru WRX STI se logra ese equilibrio entre lo tecnológico y el sentir, y sobre todo habla del excelente trabajo a nivel de chasis que tiene el auto. Un auto de carreras no necesita mucha electrónica, sino un buen chasis que permita al piloto hacer su trabajo, en el caso de los autos de serie aumentar sistemas computarizados puede ser para eliminar defectos o controlar una potencia desmedía, como fue el caso del BMW M5 del 2004 que era prácticamente inmanejable si quitábamos las ayudas.

En la prueba de manejo que tuvimos la realizamos en dos zonas, curvas sinuosas de un tramo carretero controlado y terracería. Pero antes de eso tuve que llegar a los puntos señalados con el consiguiente transito diario de una gran ciudad, y con toda honestidad debo decirle que ese no es su elemento, comenzando por la dureza del chasis y suspensión, sentiremos y sufriremos los baches y topes y claro no es nada cómodo estar con la caja manual avanzando menos de 5 metros.

En la ciudad circulaba con el modo Intelligent, el cual ofrece una aceleración gradual, la entrada del turbo también es relativamente suave y ayuda que comienza alrededor de las 4,000 rpm, aunque esto no es necesariamente bueno en el manejo deportivo, existen bloques turbo que entregan su potencia por debajo de las 2,000 rpm. La visibilidad periférica es buena y como les comentaba bien podría ser un auto familiar, pero no.

En la parte sinuosa de la carretera el modo Sport Sharp entró en acción, con la curva de torque mostrada como una línea ascendente y el manejo realmente se siente como cambia, una entrega briosa y un tanto salvaje en la primera y segunda, sin perder en ningún momento adherencia. El sonido del motor es ronco y no molesto. La entrada en las curvas es confiable gracias a los frenos y se puede comenzar a acelerar muy temprano en la parte interna de la curva apra salir a toda velocidad.

En este punto quité el control de tracción y ratificó lo que les comenté hace un momento del buen trabajo de chasis, el STI no tienen movimientos nerviosos incluso al frenar en curva o en frenada de pánico, lo anterior sin dudas da mucha confianza al piloto para viajar y difícilmente perder el control.

Posteriormente llegó su elemento, la tierra con toda la experiencia de la marca en el mundial de rally, aquí las cosas no cambiaron mucho en cuanto a la configuración del modo Sport Sharp y sin control de tracción, además se aumentó la entrega de potencia hacia el eje trasero.

El resultado fue similar al del pavimento, es decir, era sumamente complicado sacar de balance el auto al entrar en las curvas, claro que esto se logro al usar el freno de mano y poder “aventar la parte trasera” pero con un ligero movimiento del volante y juego con el acelerador el WRX STI corrige y continúa por la línea trazada por nuestros ojos.

El Subaru WRX STI, pertenece a una especie de autos en peligro de extinción, aquellos que brinden sensaciones, y no que hagan las cosas por nosotros. Sin dudas la marca debería invertir más en los interiores y en un motor más eficiente sin demeritar las prestaciones ya que el consumo de combustible del WRX STI es elevado.