Por una parte las marcas de tan alto nivel como Rolls-Royce o Bentley suelen ser millonarios que como sabemos pueden tener gustos algo excéntricos y por ello se les ofrecen cosas fuera de lo común, como equipo para pesca, oficinas y así por ello ver un Bentley Bentayga Falconry no debería ser raro, y por otra parte es el colmo de la frivolidad y de lo huecos que pueden ser los humanos no importando su condición social.

La cetrería es la actividad de caza mediante el adiestramiento de halcones, donde la parte buena es que el humano y el ave logran trabajar de manera conjunta, y parte mala es simple, cazar otras aves por el simple gusto de hacerlo, aunque también están las variantes de usar señuelos.

Bentley Bentayga Falconry

Bentley Bentayga Falconry

Así que Bentley pensando en los reyes de Medio Oriente ha creado mediante Mulliner el Bentley Bentayga Falconry que no tiene cambios a nivel visual, excepto en el tablero del copiloto donde se ha hecho una decoración de un halcón sobrevolando las dunas, de buen o mal gusto, eso usted lo juzga. Además en el habitáculo encontramos un par de perchas para que las aves puedan ir adentro acompañándonos en la sombra y con aire acondicionado.

El cambio importante viene en la zona de la cajuela con un baúl a la medida que está dividido en dos partes un pequeño espacio para bebidas para el humano y ave y otra con todos los utensilios como lo son guantes, protectores, capuchas, mantas, binoculares, etc., todo construido artesanalmente en un “proceso secreto” que dura nueve días en realizarse.

Bentley Bentayga Falconry

Bentley Bentayga Falconry

No cabe duda que el buen gusto es algo muy subjetivo, y productos como este nos hacen pensar en la desigualdad social y como la banalidad prima sobre el sentido común, punto aparte merece el hecho de poder llevar en el Bentley Bentayga Falconry a tu halcón, cuando es un majestoso ser que puede surcar los aires, pero bueno.