Rolls-Royce y el St Richard´s Hospital (SRH) ambos ubicados cercanos en Goodwood decidieron trabajar de manera conjunta y ayudar a los niños y es que la especialidad de dicho nosocomio es la cirugía pediátrica por lo que algunos pasillos han sido preparados como si fuese una calle y ahí los niños pueden usar el Rolls-Royce SRH para liberar algo de tensión de cara a una intervención.

Rolls-Royce SRH

Rolls-Royce SRH. Foto: Rolls-Royce

El pequeño Rolls-Royce SRH significó 400 horas de trabajo para la línea de ensamble y es que no solo es un juguete ya que cuenta con todos los procesos que se ocupan en los autos verdaderos y por supuesto el “espíritu del éxtasis” está presente.

El SRH cuenta con un motor eléctrico que le permite circular hasta los 16 km/hr pero se puede regular hacia abajo la velocidad dependiendo de las edades de los niños.

Sin dudas una gran idea y mejor gesto por parte de Rolls-Royce aunque por otra parte da un poco de miedo pensar que a futuro podría existir un “RR” totalmente eléctrico de serie.