Hace unos meses tuvimos la oportunidad de estar presentes en el lanzamiento del Peugeot 3008 un SUV multipremiado en el mundo con un diseño elegante y deportivo y que busca un lugar en el segmento Premium gracias a la calidad de sus materiales interiores y manejo. En aquella ocasión puede asegurarles que me dejó con un grato sabor de boca, pero solo pude manejar la versión a gasolina y ahora una prueba más a fondo con la versión HDi, diesel.

Hablar del diseño ya sale sobrando, (aquí la nota de la presentación), y es que este modelo no le pide visualmente nada a un SUV Premium, ya sea con carrocería bi color o un tono sólido con tintes deportivos que se ven acentuados pos las molduras pláticas en tono negro y terminación aluminio en toda la parte baja.

Peugeot 3008 HDI

Peugeot 3008 HDI. Foto: Ricardo Silverio

Al interior las cosas también mantienen el buen gusto que conocí en el Peugeot 3008 a gasolina. Un tablero envolvente orientado al conductor que privilegia el manejo con una posición de manejo inspirada en el mundo del rally, un volante de diámetro reducido “achatado” mejora el agarre e incluso la vista del tablero de instrumentos digital, que puede cambiar la información que vemos con solo un botón.

A la derecha tenemos la palanca de cambios y modos de manejo en una combinación de colores oscuros y terminación aluminio pulido que también vemos en la caprichosa y atractiva botonería de funciones que emula a un piano, sin dudas un detalle único si te gustan esas pequeñas cosas. Justo arriba tenemos la pantalla táctil con el resto de las funciones de infoentretenimiento con una conectividad muy sencilla.

Peugeot 3008 HDI

Peugeot 3008 HDI. Foto: Ricardo Silverio

La comodidad interior es muy buena para todos los pasajeros por lo que nuestra unidad de pruebas pedía a gritos un viaje carretero, que además comprobaría la ventaja de consumo de las mecánicas a diesel.

En este punto debo puntualizar que los motores turbo diesel cuentan con un desempeño particular, cuentan con poco caballaje en este caso son 150 hp, pero desarrollan un gran par motor, siendo 370 Nm, y esto se siente en el arranque y recuperación de velocidad aunque suelen no ser muy rápidas, es decir no al nivel de un deportivo.

Peugeot 3008 HDI

Peugeot 3008 HDI. Foto: Ricardo Silverio

Debo confesarles que tenía un buen rato en no poder manejar un diesel ya que la oferta es realmente limitada en nuestro país, pero hace años me sorprendió el consumo del Volkswagen Jetta (generación antepasada) así como su arranque que podía rivalizar contra autos de mayor potencia. Así que con esta premisa quería manejar el Peugeot 3008 HDi, aunque no fue lo que esperaba.

La experiencia de manejo

Un motor a diesel trabaja mediante una elevada presión de inyección de combustible por lo que los elementos del motor son más robustos y por ello resulta en un mayor peso. Esto pude sentirlo en dos situaciones muy marcadas, la primera es en los baches y topes donde el rebote se siente, y solo me podía imaginar cómo sufría la suspensión al pasar por ahí al ir muy rápido.

Peugeot 3008 HDI

Peugeot 3008 HDI. Foto: Ricardo Silverio

Otro de los casos era en el curveo, el peso frontal le juega mucho en contra al tratar de curvear rápido al tener una obvia tendencia a irse de frente o al recargar mucho la suspensión al costado. Este debo decir al tratar de manejarla con un pie en el acelerador optimista, pero de manera normal este efecto es mínimo.

El viaje que emprendí me llevaría por largas rectas carreteras, curvas y zonas con pavimento realmente malo, por lo que pude sentir muchas cosas además de lo del peso frontal del motor. La velocidad máxima que logré en algunos tramos fue de 190 km/hr con ruidos mínimos al interior de la cabina y una calidad de marcha excepcional, el Peugeot 3008 HDi se sentía sólido a velocidad crucero, la potencia del motor era buena en el arranque, aunque pasadas las 3.500 rpm perdía impulso, ya que los motores a diesel trabajan en un rango de revoluciones menor donde el torque se entrega rápido pero no hay mucha potencia para más.

Peugeot 3008 HDI

Peugeot 3008 HDI. Foto: Ricardo Silverio

El volante y manejo de prácticamente todos los Peugeot es muy bueno y aquí se hace presente transmitiéndonos mucha seguridad, pero lo que realmente importaba era conocer el consumo de combustible y aquí fue donde me llevé una sorpresa, si bien la (ideal) ficha técnica dice que ofrece en carretera 22.7 km/l, la verdad es que no se sentía así, y el consumo fue prácticamente igual al modelo de gasolina, algo que realmente no pude entender incluso en los momentos de tránsito pesado o con el pie derecho tranquilo.

Peugeot 3008 HDI

Peugeot 3008 HDI. Foto: Ricardo Silverio

No sé si el peso excesivo de la unidad o una velocidad constante de alrededor de 140 km/hr jugaron en contra del Peugeot 3008 HDi, ojo he hecho ese tramo de carretera con otros autos (gasolina) y el consumo no es tan alto. Luego de esta experiencia me puse a pensar sobre la versión a gasolina y llegué a la conclusión que el sobre precio de la unidad HDi no necesariamente se paga con los años de uso, toda vez que el costo del litro de diesel está un poco por arriba de la gasolina Premium, así que no tiene caso hacer esta inversión.

Insisto en que Peugeot 3008 es un excelente producto, y cumple con la balanza de costo beneficio, pero sin dudas la versión a gasolina es la que destaca y se vuelve más práctica para el día a día o viajes carreteros.