Nuestra prueba de manejo con la Nissan Pathfinder debo decirles que nos dejó con un sabor de boca agridulce y es que este gran SUV cuenta con mucha historia de espacio, y prestaciones aventureras por así decirlo, pero a últimas fechas la industria se ha inclinado a hacer autos demasiado cómodos, sin espíritu, enfocados a que el cliente se olvide de manejar y así paulatinamente acostumbrarnos al inminente manejo autónomo.

Forma y función

Entrando en materia la Nissan Pathfinder nos brinda un diseño convencional con líneas grandes y abultadas como lo podemos ver en los pasos de rueda y fascia, el frontal adopta las formas actuales de diseño de la marca aunque gracias a las dimensiones logra una vista imponente. Atrás las cosas son muy genéricas un diseño simple que puede o no gustarle, y justo esa es la tónica de este modelo, que puede atraerle por su sencillez o serle demasiado “X”.

Nissan Pathfinder AWD

Nissan Pathfinder AWD. Foto: Ricardo Silverio

El interior podría decirse que es el de un Máxima pero de mayor tamaño y esto es muy bueno ya que la calidad de materiales y diseño sobrio le da un toque elegante sin ser Premium, aunque el precio no es precisamente accesible ya que la versión AWD que probamos está en el rango de los 750.000 pesos mexicanos. Precio por lo que tal vez podríamos considerar otra marca de lujo.

La comodidad de los asientos es total y cuenta con espacio para siete pasajeros, pantallas en los asientos traseros, detalles en imitación madera y aluminio engalanan las vestiduras de piel. El sistema de infoentretenimiento se controla totalmente desde la consola central aunque bien pudieron prescindir de tanta botonería con la pantalla táctil.

Nissan Pathfinder AWD

Nissan Pathfinder AWD. Foto: Ricardo Silverio

En la parte baja de la palanca de cambios encontramos el selector de tracción, con las opciones de tracción en dos ruedas, una automática a las cuatro y un bloqueo que la hace apta para caminos complicados, no extremos pero si es capaz de ser una buena herramienta en el campo.

Como en casi toda la gama alta de Nissan, se ofrece el sistema de cámaras perimetrales que emula una vista superior y con las dimensiones de la Nissan Pathfinder es una bendición en espacios cerrados ya sea en un estacionamiento o directamente en el monte.

Nissan Pathfinder AWD

Nissan Pathfinder AWD. Foto: Ricardo Silverio

Apartado mecánico

Nissan Pathfinder ofrece su ya probado y reconocido motor V6 de 3.5 litros que está presente en otros productos de la marca y en este caso desarrolla 260 hp y un par motor de 240 lb-pie, se encuentra asociado a una caja CVT, algo que puede o no gustarle, en mi caso nunca me ha parecido que este tipo de cajas sean una buena opción. Así esta combinación mecánica está dispuesta para mover un conjunto de 1.978 kg.

Nissan Pathfinder AWD

Nissan Pathfinder AWD. Foto: Ricardo Silverio

Nuestra experiencia de manejo

Entremos en materia rápidamente con este punto y para comenzar me gustaría que visualizaran esto: un chasis/bastidor con tracción a las cuatro ruedas, diversos sistemas de ayudas para el manejo, suspensión alta y de puesta a punto media. Por otra parte una carrocería grande con interiores cómodos y muchas opciones de entretenimiento, el punto es que estos dos pilares del auto parecieran estar separados ya que el la calidad de marcha de la Nissan Pathfinder recuerda mucho al de las camionetas norteamericanas de hace unos 20 años. Y esto no es exageración ya que en la prueba de manejo nos acompañó un dueño de una Ram del 92´ y él lo sintió así.

Ahora trataré de explicar dicho efecto. Nissan ha apostado mucho en dos cosas en sus actuales modelos, primero la dirección eléctrica y la caja de cambios CVT, la primera hace muy sencillo manejar un vehículo de este tamaño pero también resta mucha sensibilidad en nuestras manos (esto también lo encontramos con Infiniti). Si a este efecto le sumamos una suspensión que le falta rigidez (para hacerla más cómoda en el día a día) crea un efecto de movimientos frontales y laterales muy marcado, el famoso “lancheo”.

Nissan Pathfinder AWD

Nissan Pathfinder AWD. Foto: Ricardo Silverio

Con un manejo así el curveo se ve muy penalizado ya que se tiene que bajar el ritmo ya que si se abusa incluso se puede ir de frente, maniobras de pánico como el evitar un obstáculo en carretera hacen que toda la estructura se mueva, algo que también se siente al frenar de emergencia. El resultado que nos da la Nissan Pathfinder es que en el manejo cotidiano de ciudad con eventuales zonas de baja adherencia será muy fácil de llevar pero si se trata de ser dinámica y acelerar no es su fuerte.

Luego del manejo en pavimento llegamos a la terracería en la zona alta de Pachuca, Hidalgo en México, donde se conjuntaron muchos elementos, como lluvia, niebla, un lodo realmente espeso, charcos, piedras mojadas, pasto y espacios estrechos para pasar y ¿saben? Aquí si se lució la Nissan Pathfinder.

De entrada debo comentar que la Nissan Pathfinder tenía llantas normales de calle, por lo que penalizó en ese punto pero eso “no era su culpa”, así que todo se lo dejamos al manejo y al sistema de tracción 4×4. En los primeros compases del manejo en tierra/lodo tuvimos que soportar el ruido del motor trabajando con la caja CVT que busca la potencia optima en todo momento pero resulta ser un poco molesto, y bueno eso debo decir que es una opinión muy personal. La altura de la SUV permitía tener ángulos de ataque realmente agresivos y sin temor de golpear la fascia.

Nissan Pathfinder AWD

Nissan Pathfinder AWD. Foto: Ricardo Silverio

La entrega de potencia si bien no es contundente es apta para llevar las casi dos toneladas de manera correcta, pero donde pudimos ver el buen funcionamiento del 4×4 fue en el lodo, y es que debido al lodo la unidad se movía totalmente de lado al entrar a curva (por el tema de los neumáticos) pero rápidamente se compensaba la tracción y salíamos rápidamente. Ojo, no es un sistema 4×4 tan robusto como podría ser el de un Jeep y no está preparado para cosas extremas pero se pude confiar en el para pasar por caminos realmente rotos.

Algo que también llamó la atención fueron los frenos ya que no sufrieron fatiga alguna y créanme íbamos rápido en el lodo y frenando constantemente en el curveo. Al pasar por zonas llenas de rocas y árboles la cámara perimetral es una bendición ya que nos permite ver un poco el terreno que tenemos cercano antes de caer en un hoyo o pegar con una piedra.

La Nissan Pathfinder no logra una definición de producto, no es de aventura ni Premium y el mercado actual ha apostado por SUV pequeños. Como auto de ciudad para la familia es un tanto excesivo y si bien puede salir es casi seguro que nunca lo hará (como pasa con algunos Jeep, que son comprados para ir por las compras y sus llantas jamás tocan el lodo). Aquí queda el valor de la tradición, es decir que los clientes de antaño recuerden el nombre de Pathfinder y apuesten por él, aunque los nuevos mercados tal vez no lo vean como una opción de compra.