Una de las alianzas más fructíferas que ha tenido la historia automotriz fue la de McLaren y BMW a finales de los 90´s con el auto deportivo que dominó los records casi una década, el McLaren F1 ya que con este trabajo en conjunto se desarrolló el bloque de 6.1 de 635 hp.

El tiempo los separó, McLaren trabajó con Mercedes-Benz en una etapa en la que los de Woking no desarrollaron nada para la calle y posteriormente en el resurgimiento de la marca se dedicaron a fabricar todos sus componentes, en cuanto al motor son suministrados por la empresa Ricardo.

Ahora McLaren anunció en un breve comunicado que la asociación que tiene un contrato hasta el 2022 y será controlada por McLaren, desarrollará nuevas tecnologías de combustión, McLaren solo ha trabajado en un híbrido de calle con el P1 y claro, lo hecho en la Fórmula 1, en el caso de BMW ya cuentan con el i3 100%, el i8 híbrido, además de sus nuevas tecnologías como la inyección de agua y los turbos.

Todos estos elementos se unirán para un resultado que pinta algo muy interesante además no descartemos que un motor de esta sociedad sea el que de vida a la nueva generación del McLaren F1 que veremos antes del 2020. Otro de los objetivos del trabajo de McLaren y BMW es reducir las emisiones contaminantes.

Esta alianza está apoyada por el gobierno británico por medio del Advanced Propulsion Centre que es conformado por 23 empresas de diversas especialidad y algunas automotrices como Bentley y Jaguar. Además de esos nombres el desarrollo de McLaren estará apoyado por Lentus Composites, Ricardo, Greinger&Worral y Bath Univertsity, que representan puntos logísticos, materiales de alta resistencia, investigación y desarrollo y motores.