Hace ya casi cuatro años conocimos el resultado del trabajo conjunto entre Subaru y Toyota con un modelo “clon” para ambas marcas el Subaru BRZ y Toyota GT86. La idea a su lanzamiento era arriesgada, ya que Subaru se alejaba de su tradicional tracción a las cuatro ruedas por una trasera. El resultado a su lanzamiento fue un concepto realmente atractivo y con un manejo que se disfruta aunque cuenta con un problema que demerita demasiado este gran trabajo.

El pasado mes de noviembre el Subaru BRZ llegó a México y tuvimos la oportunidad de probarlo en pista pero con ejercicios predeterminados donde pudimos ver el principal problema del auto, y esto era la falta no de potencia sino de par motor, vamos en otras palabras empuje, para acelerar desde cero y para recuperarse al salir de la curva.

Ahora, en nivel-C tuvimos la oportunidad de tener una prueba de manejo más real para lo que se supone que está hecho este auto, es decir la pista y claro un poco de vida cotidiana en el manejo citadino. Debo señalar que la pista no fue otra que el Autódromo Hermanos Rodríguez que ahora “goza” de un trazo un tanto suavizado “gracias” a la Fórmula 1.

Subaru BRZ

Subaru BRZ. Foto: RS

Apartado mecánico

El motor es el ya clásico y reconocido boxer de cuatro cilindros 2.0 litros normalmente aspirado que desarrolla 200 hp, algo que hasta aquí está muy bien ya que mueven un conjunto de 1.220 kg, pero el problema llega con el par motor de apenas 151 lb-pie. La transmisión del auto que probamos fue la manual de seis pasos.

Comodidad e interior

En este punto, Subaru bien se pudo ahorrar los asientos traseros, ya que la posición para los ocupantes traseros es realmente incómoda, con los pies debajo del asiento delantero esto debido al diseño que privilegia el bajo centro de gravedad. Lo mejor es poder reclinar las plazas traseras y ahí poner equipaje y salir a carretera o pista.

Los interiores ahora que ya pudimos verlos con mayor detenimiento quedan mucho a deber y es que combinan elementos que buscan ser modernos con cosas en desuso como los botones para poner a tiempo el reloj digital. Cuenta con un apantalla táctil al centro pero también hace uso de botones para funciones que bien podrían estar integradas en dicha pantalla.

Los elementos de aire acondicionado si bien logran una buena vista también se antoja a demasiados botones para estas funciones. El resto del tablero es sencillo y práctico con solo lo que necesitamos como en el volante que caso extraño no tiene muchos botones como lo hacen otras marcas.

El tablero de instrumentos nos deja ver elementos de gran tamaño en tono rojo, tono que combina con las costuras que se ven en los asientos y volante. La postura de manejo es realmente cómoda y baja, y aun así contamos con una excelente vista periférica y frontal.

Subaru BRZ

Subaru BRZ. Foto: RS

Manejo en ciudad

Este manejo fue interesante ya que si bien el Subaru BRZ tiene un enfoque deportivo, también está hecho para ser cómodo y esto lo logra con una suspensión de media dureza, y la suficiente altura para no golpear en cada tope, la dirección también tiene un sentir suave y gracias al tamaño puede maniobrar fácilmente en espacios reducidos, la entrega de potencia es baja por lo que puede ser un buen auto para el uso diario.

Manejo en pista

Basta de rodeaos y vamos a lo que nos interesa, la oportunidad de estar corriendo en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Luego de registrarnos en un tortuoso proceso entramos a la zona de pits, donde pudimos ver toda clase de “juguetes”, desde Mercedes SLS hasta autos tuneados, y destacó que a muchas personas les llamó la atención este Subaru BRZ incluso a los usuarios del Impreza de los cuales había toda una legión ese día. Y es que el Subaru BRZ es realmente atractivo, les quedó muy bien.

Nos separaron por grupos y al momento de salir dimos dos vueltas de calentamiento, y si se necesitaba ya que el frío esa mañana era fuerte. Traté de darle temperatura a los neumáticos y antes de tomar la vuelta lanzada con bandera verde puse el botón de VCS Sport Mode, el cual limita el control de tracción y permite al Subaru BRZ irse de atrás con un mayor control.

Subaru BRZ

Subaru BRZ. Foto: RS

BANDERRA VERDE, y acelerador a fondo al salir de la ex curva peraltada, y aquí comenzaron los problemas, la aceleración es lenta y gradual y vemos como nos dejan algunos coches. Primera curva a la derecha freno mucho antes y trazo si usar los lavaderos, el Subaru BRZ pide más velocidad y la dirección apunta a donde nuestra vista lo manda.

Luego de esta primera vuelta, voy por más, frenó tarde en las curvas y voy por los lavaderos, tratando de evitar la tendencia de irse de frente por todo el peso del motor delantero, al hacer esto la transferencia de peso causa que la parte trasera se pierda relativamente fácil y esto permite derrapar un poco y apoyar la salida de la curva. “Gracias” al poco par motor podemos ir acelerando a finco en el paso por curva y esto se nota en la zona de “eses” donde solo en la segunda basta dar un toque al freno para seguir en trayectoria.

Las curvas cerradas de la zona del Foro obligan a bajar hasta segunda marcha y los lavaderos lisos de esta zona ponen a prueba las manos ya que el Subaru BRZ se torna algo nervioso. Y así seguimos durante dos tandas más de vueltas cada momento tomando más confianza. La mayor velocidad lograda al final de la recta fue de 180 km/hr.

Subaru BRZ

Subaru BRZ. Foto: Ricardo Silverio

El veredicto al final de esta hora de manejo fue que el Subaru BRZ es realmente divertido de manejar, con el espíritu de un europeo de antaño o un roadster como el Mazda MX-5. Pero si se busca ser realmente deportivo requiere de tres puntos críticos. Primero una suspensión más firme, después un sistema de escape que mejore el sonido, mismo que es muy tímido y genérico para la expectativa que podría levantarse al ver este modelo. Y por último un turbo que mejore la entrega de par motor.

De hecho el año pasado Subaru presentó el BRZ STI Performance Concept (en la galería) con mejoras en el paquete aerodinámico y un turbo que lleva al bloque hasta los 300 hp y un par de 330 lb-pie, aunque por desgracia no se tiene al menos a mediano plazo llevarlo a producción. El hecho es que este Subaru BRZ podría ser un juguete de track day de los usuarios y poner esos elementos por fuera, aunque eso elimina la garantía, pero a eso nos orilla la marca por no tener partes oficiales post venta.

Subaru BRZ es una buena máquina que nos hace disfrutar el manejo pero que nos deja con ganas de más. Aunque si usted no quiere algo extremo con cientos de caballos y quemar llantas al arrancar, esta es su opción.