El Jaguar F-Type es el relevo generacional del Jaguar E-Type, un clásico que en su tiempo fue considerado como el auto con mejor diseño en el mundo.

En sus primeros años de existencia fue presentado básicamente en dos versiones, el F-Type normal y el F-Type S con potencias de 340 a 380 respectivamente. Pero los clientes pedían algo más, algo que hiciera honores al viejo espíritu de la marca de autos lujosos, deportivos y con grandes prestaciones. Así nació el Jaguar F-Type R convirtiéndose en el buque insignia de la marca.

El diseño de esta versión se modifico con elementos aerodinámicos y de color algo extremo para los estándares de la marca, pero le sentaron de gran manera convirtiéndolo en un objeto de deseo y lo más importante, sin perder la elegancia de Jaguar.

Tanto en su versión Coupé como en la convertible, el F-Type es un auto impactante.

El corazón de este felino fue algo que todos los que parecíamos los autos agradecimos, y es que Jaguar montó el bloque V8 sobrealimentado de 5.0 litros que genera 550 hp y un par motor de 680 Nm, potencia que en un principio iba a parar al eje trasero y posteriormente se dio a conocer la versión AWD con tracción a las cuatro ruedas, el cual solo cambia por el peso que va desde los 1.665 kg a los 1.745 kg de la tracción integral.

Cuando se presentó la variante Jaguar F-Type R la marca presumió que su manejo sería un tanto de la vieja escuela, con un sentir poderoso que iba directamente a nuestras manos y sentidos. Estas palabras no se esfumaron en promesas como en otros casos y el “jag” F-Type R es una verdadera máquina de sensaciones. Una que nos lleva de 0 a 100 km/hr en 4.2 segundos y a una velocidad máxima de 300 km/hr.

En este caso los elementos de control electrónico no se pelean con el manejo puro, por ello el Jaguar F-Type R es un modelos sobresaliente entre los sedanes deportivos del presente ya que combina un diseño elegante y deportivo, con un motor potente y un interior de lujo, sobrio y señorial todo esto en una perfecta balanza que marca el renacer de Jaguar como un icono de la industria automotriz.

Jaguar Cars se encuentra ya en la fase final de su reestructuración luego de una etapa “oscura” cuando formó parte de Ford. Durante ese periodo (1989-2008) s tiempos la calidad de sus productos “decayó” y la percepción del público no fue la mejor, como lo fue por ejemplo con el X-Type un modelo que compartía muchas partes con el Mondeo y fue un cúmulo de fallos.

La marca se encontraba mal y llegó una noticia que generó mucha polémica ya que a principios del año 2008, el gigante indio Tata Motors compró la marca y tecnología de la misma, jugada que con el tiempo les dejó desarrollar una nueva generación de modelos, motores e incluso el chasis con una importante reducción del peso.

En 2011 la marca asentada en Coventry, Inglaterra presentó un interesante concepto denominado C-X16, un coupé híbrido que mostraba las nuevas líneas de diseño plasmadas por Ian Callum, este modelo de show contaba con un motor V6 de 375 hp y un bloque eléctrico de 92 hp. El diseño de este modelo se convirtíorápidamente en un éxito para la marca, por lo que decidieron pronto llevarlo a la producción.

Jaguar Car ha cambiado, y sí, ha buscado mercados ligeramente más jóvenes pero no a costa de autos baratos o simples sino con un enfoque de mercadotecnia más directo y fresco, por ejemplo la versión del F-Type R Bloodhound que se presentó hace unas semanas. Este modelo hace honores al auto/cohete que busca el record de velocidad de 1.609 km/hr. Ingeniería extrema, inventiva, buen gusto y un toque de locura y libertad. Ese es tal vez el nuevo enfoque de la marca.