Alfonso Albaisa, director ejecutivo de diseño de Infiniti llevó a la Habana, Cuba, un Infiniti Q60 400 Sport – el primer vehículo norteamericano en ingresar a Cuba en 58 años – para encontrar sus raíces en la casa de sus padres.

Alfonso creció en Miami, y actualmente está basado en Japón, desde donde supervisa los cuatro estudios de diseño de Infiniti alrededor del mundo. Esta fue su primera oportunidad de visitar Cuba y observar con sus propios ojos las curvas del estilo arquitectónico de mediados de los 50´s diseñadas por su tío abuelo, Max Borges- Recio, entre cuyas obras se encuentran El Tropicana, el Club Náutico, así como la casa del mismo Borges Recio. En el proceso, Alfonso pudo encontrar los orígenes de su propio ADN que se refleja en la fluidez de las líneas que caracterizan a los actuales vehículos Infiniti.

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