A finales del año pasado tuvimos la oportunidad de manejar el Infiniti Q50 Sport, que es el tope de gama en cuanto a motorización de la gama. El cual por diseño, tecnología, motor e interiores “no le pide nada” los sedanes alemanes, pero el manejo dista mucho de ser deportivo. En otros mercados se oferta la versión Q60 que es la versión coupé y sobre de ella se ha trabajado para crear al Infiniti Black S.

Esta versión de momento es solo un modelo conceptual pero no está muy alejado de la realidad en cuanto a diseño y técnica donde se incorpora una mejora proveniente de la Fórmula 1, con esto el motor V6 twin turbo que desarrolla 400 hp es llevado hasta los 500 hp aproximadamente con la incorporación de un sistema eléctrico KERS.

Infiniti Black S

Infiniti Black S

De momento ese es el único dato técnico que se tiene pero sin dudas durante la celebración del Salón de Ginebra se darán más detalles.

En cuanto al diseño se pone al mismo nivel de un BMW M y un Mercedes-Benz AMG con una estampa realmente agresiva sin restar el toque sobrio. Al frente estrena fascia con mayores tomas de aire, pasos de rueda, juego de faldones y tapa del motor.

La parte trasera es sin dudas la más extrema, primero con un gran alerón con un toque de color amarillo que hace un guiño al equipo de Fórmula 1 y luego por el inmenso difusor trasero que aloja un par de escapes centrales.

Como se puede ver este modelo vale mucho la pena y podría tener un gran éxito comercial así que esperemos que el Infiniti Black S llegue pronto a los concesionarios.