Un vehículo conceptual se podría definir como dos partes, la primera un auto que muestre las tecnologías y diseños futuros de una marca, y la segunda son las capacidades de imaginación de los diseñadores e ingenieros, cosas que jamás saldrán a producción. Y eso es exactamente la Dodge Tomahawk.

Honda, Suzuki, BMW y tal vez pronto Yamaha, son marcas reconocidas por sus autos, pero también cuentan con divisiones de motos y este efecto ha querido ser replicado por otras casas, por ejemplo Mercedes-Benz participando con MV Agusta y Audi haciendo lo propio con Ducati.

Y bien, era el año 2003 durante la celebración del NAIAS de Detroit cuando Dodge sorprendió con un concepto de moto, o algo así… este vehículo era básicamente un motor de Viper con ruedas. El diseño de la Dodge Tomahawk fue realizado por Mark Walters con una inspiración “Art Deco”, de formas largas, cuadradas y ostentosas que combinan con la terminación en aluminio pulido y cromo que se observa en el voluminoso chasis/carenado.

Dodge Tomahawk

Dodge Tomahawk. Foto: Dodge

Un punto interesante del diseño es que la postura de manejo es demasiado incomoda, incluso más que la Confederate Hellcat y esto es porque según su creador la Dodge Tomahawk no era una moto para rodar, sino que es una obra de arte para apreciar.

Mecánicamente la Dodge Tomahawk podría definirse como un monstruo y es que de entrada podemos ver el par de brazos de suspensión de posición horizontal (como la Vyrus) que van parar a un par de gigantescas ruedas que presumen cuatro discos de freno en las llantas de 508 mm, mientras que en la parte trasera cuenta con discos simples del mismo tamaño.

Dodge Tomahawk

Dodge Tomahawk. Foto: Dodge

El motor, que básicamente lo es todo en esta moto es el que usaba el Viper de generación pasada, es decir un V10 de 500 hp y un par motor de 712 Nm, la caja de cambios solo era de 2 pasos y la transmisión de potencia era por flecha. El conjunto de la Dodge Tomahawk contaba con un peso de 680.4 kg y seguramente la autonomía no era el punto fuerte de este experimento del gusto 100% americano, ya que el tanque de combustible era de apenas 12 litros.

El trabajo de las cuatro ruedas independientes servía para poder digerir toda la potencia y darnos un mayor control ya que a principios de la década del 200 los controles de tracción y estabilidad de las motos todavía no estaban tan desarrollados.

En cuanto a las especificaciones de rendimiento, siempre fueron dispares y es que el motor 8.3 litros presumió en el NAIAS una capacidad de desarrollar 680 km/hr (sí, más rápido que un Veyron y u Koenigsegg) y posteriormente se informó que sería menos, en el rango de los 480 km/h lo que no era precisamente lento.

Dodge Tomahawk

Dodge Tomahawk. Foto: Dodge

Si bien la Dodge Tomahawk se lanzó como un vehículo conceptual, si se fabricó en el periodo comprendido entre 2003 y 2006, pero no fue algo masivo ya que oficialmente solo existen 9 motos que seguramente están en manos coleccionistas.

En el presente un concepto así por parte de Dodge es prácticamente imposible por los lineamientos del Grupo FCA (y Sergio Marchionne) de hecho la marca retomó el nombre Tomahawk más las siglas STR para el videojuego Gran Turismo, así nació en el mundo virtual un “súper Viper” futurista denominado STR Tomahawk Vision. Lo importante es que en su momento Dodge se animó a jugar y hacer soñar a las masas que gustan de las motos, hoy es un recuerdo y no sería nada malo ver algo similar en el futuro.