Bugatti como muchas de las marcas icónicas tuvo un origen complicado. Hoy en día, tal vez la marca sólo nos remita a su modelo más emblemático, el Veyron y es que los constantes cierres de las operaciones no dejaron conocer a la mayoría sus creaciones, dejando unicamente a los coleccionistas con este conocimiento.

“Nada puede ser demasiado hermoso, nada puede ser demasiado caro”, con este lema comenzó la aventura de esta marca que desde el principio se especializó en vehículos ostentosos. Fue en 1909 cuando Ettore Bugatti fundó la marca con su apellido en Molsheim, hoy Francia. Como en otros casos, la marca nació con la mente puesta en las competencias y el primer auto que salió de la empresa fue el Type 13, vehículo que cosechó buenos resultados en Europa.

Esta nomenclatura estuvo presente en prácticamente todos los autos de la primera época de Bugatti, tal es el caso del lujoso, y tal vez excesivo incluso para aquellas épocas, Type 41 Royale, una limusina de seis metros y medio con un motor de 12.7 litros 8 cilindros en línea, acoplado a una caja de cambios manual de tres pasos y una potencia de 300 hp, algo escandaloso en el presente, pero signo de estatus en el pasado.

Tanto la I como la II Guerra Mundial afectaron el crecimiento de la de la marca, y en 1939 la fábrica cerró debido a la ocupación alemana, obligando a Ettore a refugiarse en Italia. Al término de la guerra en el ´47, la familia Bugatti recuperó su empresa casi de inmediato, pero la fortuna ya no le sonrió a Ettore quien murió un mes después. Las cosas continuaron sin lanzamiento alguno, esto fue hasta 1956 cuando salió el Type 251 que representó un fracaso y marcó un nuevo cierre de la empresa.

Puedes conocer más de la historia de Bugatti en este Tour Virtual

Tendrían que pasar 35 años para que el empresario Romano Artioli comprara el nombre de la marca y se asentara en Módena, Italia. De inmediato comenzó a trabajar y un año después (1992) Bugatti renacía con el EB110 SS un súper deportivo que solo fue derrocado por otro gigante, el McLaren F1. El EB110 SS de hecho ya muestra cierto diseño “familiar” con el Veyron y fue la reinterpretación de las formas del pasado.

Este modelo también sentó la base para la mecánica actual ya que incorporaba un bloque V12 de 3.5 litros, apoyado por cuatro turbos y tracción a las cuatro ruedas, la potencia era de “apenas” 553 hp y presumía una velocidad máxima de 350 km/hr.

La idea de Artioli fue buena pero los recursos monetarios no fueron suficientes por lo que Bugatti volvió a cerrar sus puertas, hasta que en 1998 el Grupo Volkswagen AG (VAG), adquirió los derechos de la marca y mantuvo el concepto de deportivos exóticos, caros y exclusivos.

La era Volkswagen

El desarrollo de un nuevo vehículo con los recursos de Volkswagen comenzó, y se basaron en el motor del Volkswagen W12 Nardo.

En 2002 se presentó el primer concepto y la producción oficial comenzó en 2005, con números que sorprendían en cuanto al desempeño y al precio. Nombrado en honor Pierre Veyron, uno de los mejores pilotos de la Casa Bugatti, el Veyron fue el auto del millón de euros (aunque pasaba esa cifra) e incorporaba un motor W16 de 8.0 litros (7.993cc) sobrealimentado por cuatro turbos. La potencia en las primeras entregas del modelo era de 1,001 hp pero con el paso del tiempo y las diferentes versiones, llegó hasta los 1,200 hp, la velocidad final de este modelo marcó un record Guinness para un vehículo de producción. 430,9 km/hr.

El nivel que puso el Veyron fue muy alto, así como las particularidades que requería el modelo, por ejemplo: el usar neumáticos especiales que puedan soportar tanta fricción por velocidad y si se llevaba al máximo ese set de llantas quedaba inservible, por lo que se tenían que pagar alrededor de 25.000 dólares por otro juego. Además de lo anterior los neumáticos solo podían ser quitados por los técnicos en Francia así que se tenían que pagar otros 70,000 dls, por ello y claro, el gasto del envío.

Continuando con el toque de exclusividad, si el Veyron tenía alguna falla los técnicos viajan desde Francia a dónde sea que esté el cliente. Bugatti vigila cada uno de los modelos que ha vendido vía satélite y registra el uso que se le dé. Por si fuera poco si se quiere revender, será bajo supervisión y permiso de la marca, la cual tiene opción preferente de compra.
 

El fin del capítulo

Pero esta historia debía acabar y de hecho la marca se puso un límite de unidades a vender y luego de eso pensarían en algo nuevo, el problema es que con todo el lujo y excentricidad que representa el Veyron no tuvo las ventas que pensó la marca, que de hecho perdía dinero con cada unidad. Tuvieron que pasar 10 largos años para que los 450 Veyron encontraran una cochera millonaria, con una mezcla de 300 modelos coupé y 150 convertibles. Este tiempo para cualquier marca representaría un fracaso comercial pero a Bugatti y al Grupo VAG representó status.

Bugatti impulsó el interés en su modelo, primero con el incremento de potencia y luego con ediciones especiales como el Veyron Bleu Centenaire, EB 16.4 Veyron Pur Sang, EB 16.4 Veyron Sang Noir, Super Sport Venet, así como ediciones únicas como el Ettore Bugatti Legend Edition y el Grand Sport Vitesse 1 of 1.

El último Veyron

A principios de marzo del presente año se anunció que, luego de 10 años el último Veyron ya tenía dueño, y fue bautizado con el su nombre de La Finale, el cual hizo honores al primer Veyron vendido utilizando colores similares al primero, rojo y negro, aunque el, o la, Bugatti Veyron La Finale adquirió tonalidades metálicas e incorporando las mejoras visuales que se dieron en este tiempo.

El modelo Bugatti Veyron La Finale no es diferente en cuanto a prestaciones, pero en verdad no necesita más, ya tiene un gran nombre y una enorme reputación.


 

 

El Futuro

Muchos rumores han existido en torno al sucesor del Veyron. Primero se hablaba que la marca abandonaría el concepto de súper deportivo por algo más señorial y de hecho lo conocimos de forma conceptual, el Bugatti 16C Galibier Concept, que incorporaba el mismo motor del Veyron con mejoras, pero con el tiempo este modelo pasó al estatus de proyecto congelado, más no cancelado.

Uno de los rumores más recientes gira entorno al Bugatti Chiron, un vehículo que debería ser más sorprendente que el Veyron, ¿y cómo lograr esto? Simple, empleando una mecánica híbrida, y es que solo basta con ver los súper deportivos actuales de este tipo que se han beneficiado de estas mecánicas, sobrepasando los 1,000 hp y ofreciendo mejores capacidades dinámicas, el Veyron solo va bien de frente, en pista. El motor continuaría siendo el W16 pero con un apoyo eléctrico podría sobrepasar sin problemas la barrera de los 1,500 hp.

Sin duda a mediano plazo comenzaremos a tener un mejor panorama, con conceptos y filtraciones del sucesor del Veyron, un auto que fue el mejor en su momento, que se convirtió en el referente de los autos exóticos y mantuvo su reinado 10 años. Un sueño, un exceso creado para satisfacer una millonaria demanda por exclusividad.