BMW i3  o  el “pequeño gran pionero”, y porqué de este sobre nombre, la respuesta es sencilla porque  más allá de nuestras opiniones, la realidad es que el presente representa un punto de quiebre generacional. Muchos de nosotros le atribuimos un valor muy emocional a los autos pero hoy en día, a los ojos de los nuevos consumidores, los vehículos se están convertido sólo en objetos de transporte, en un gadget más. Las nuevas generaciones no están tan ocupadas y preocupadas en manejo sensitivo, no se interesan mucho en ir controlando un coche, buscan algo más práctico algo que ahorre tiempo y que los traslade de un punto a otro de forma cómoda y eficiente, de ahí que la conducción autónoma cada vez esté más cerca.

BMW i3

BMW i3. Foto: 2015 @ nivel-C | Ricardo Silverio

El reto de las armadoras y particularmente el de las marcas premium, es crear autos con esa dosis de emotividad y elegancia pero que al mismo tiempo cumplan con los nuevos requerimientos. BMW se ha dado a la tarea y tras el lanzamiento del espectacular i8 ha comenzado la comercialización de un modelo para el uso diario, el BMW i3.

A lo largo de la prueba de manejo pudimos apreciar que en las calles las personas mayores veían al BMW i3 con cierto recelo y displicencia, pero para los jóvenes y particularmente las mujeres el auto despertaba su curiosidad, le tomaban fotos y preguntaban ¿qué auto era? Los gustos cambian y este modelo es punta de lanza de este cambio que se está dando de forma cada vez más acelerada.

El auto

BMW estrenó con el i3 una nueva familia de autos bajo la letra “i”, que se enfoca a los autos eléctricos o asistidos (i8). En este caso el i3 está concebido para el uso urbano, con espacio de carga y cuatro pasajeros. Destaca la configuración de carrocería monovolumen que maximiza la habitabilidad.

Este modelo presume una construcción limpia y con importante grado de sustentabilidad, cabe señalar que el chasis hecho de aluminio cuenta con un 50% de este metal reciclado, que proviene por ejemplo de latas de refresco, la carrocería está hecha en fibra de carbón y al interior cuenta con tapicería en tela que ocupa un 34% de PET reciclado, algunos paneles del tablero y puertas cuentan con un compuesto de bambú Kenaf de bosques certificados.

El porcentaje total de elementos reciclados que usa el i3 suma 50%, siendo tal vez el más extraño el de la piel que encontramos en el volante, que proviene de un rastro de Leipzig y se aprovecha la piel de los animales sacrificados para consumo humano.

Diseño

Este punto es sin dudas polémico, ya que el i3 no se parece a nada de la familia BMW y su imagen puede transmitir una sonrisa o todo lo contrario al pasar por la calle. Lo importante en este aspecto es el trabajo aerodinámico, como podemos ver en las fotos no cuenta con entradas de aire, salvo una pequeña en la parte baja frontal.

Al frente en la parrilla cuenta con los distintivos “riñones” de la marca y todo pareciera estar integrado en una sola pieza. La parte lateral también utiliza el fluir del viento, y notamos abajo una cintura reducida que evita turbulencia. Los rines juegan también un papel importante aquí ya que por su diseño evitan que entre aire.

La parte trasera es posiblemente la más atractiva con las luces “encapsuladas” e integradas a la carrocería un detalle que pareciera sacado de una pantalla táctil. A los costados podemos encontrar dos pequeños deflectores verticales que apoyan el flujo del aire y reducen la fricción con el mismo. Las llantas son delgadas y de baja resistencia al rodamiento.

Tecnología

Este obviamente es el fuerte del modelo, donde nos olvidamos de motores térmicos, transmisiones, y un sinfín de piezas de desgaste, ahora solo contamos con un sistema de baterías de iones de litio que se aloja en casi todo el piso del auto y alimentan un motor que genera 170 hp y un par motor de 184 lb-pie. La velocidad total está limitada a 150 km/hr y puede realizar el o a 100 km/hr en 7 segundos.

La tracción va hacia el eje trasero por lo que brinda un buen sentir al acelerar aprovechando el par motor inmediato. No existe caja de cambios y solo tiene una velocidad y reversa, que se controla desde un caprichoso selector detrás del volante.

En las fotos podemos ver que el diseño interior es sumamente minimalista y destacan los elementos de información, primero con una discreta pantalla detrás del volante que nos muestra la velocidad, rango de la batería así como su carga y la carga que se esté haciendo al soltar el acelerador o frenar.

Al centro se encuentra una segunda pantalla para todos los elementos de info entretenimiento, así como el sistema de navegación que incluye los puntos de recarga para las baterías, y conectividad con aplicaciones exclusivas para el i3. Todo esto se controla de manera instintiva con el sistema selector central que ocupa BMW en toda su gama.

Antes de pasar a la experiencia de manejo debo decirles un punto sobre los motores eléctricos. Estos no necesitan revolucionarse ni cuentan con diferentes picos de potencia para funcionar mejor (caja de velocidades), el par motor en estos bloques es inmediato, por ejemplo como la licuadora que al prenderla de inmediato va a máxima potencia.

Debo comentarles que en todo momento estuve con la preocupación de qué pasa si se me acaba la batería, pero con un uso normal esto no pasa, y es que un gran porcentaje del parque vehicular se usa en la ciudad para transportarse de casa al trabajo y viceversa, tal vez alguna salida extra pero nada más con lo que por lo regular no se suman más de 60 km al día, cuando se supone que el i3 tiene una autonomía de 160 km.

La carga de la batería puede realizarse en un promedio de 4 horas y esto se hace preferentemente con el cargador que vende por separado BMW de 240 Volts ya que si se opta por la opción de conexión a casa se llevaría alrededor de 16 horas, algo nada práctico.

El manejo

Gracias a las especificaciones de motor podríamos comparar a este auto con uno de cuatro cilindros convencional, pero dista mucho de serlos al abordarlo, primero que nada por la ausencia de ruido al encenderlo y dar marcha, al comenzar a manejar las cosas no son nada fuera de lo común hasta que soltamos el acelerador y la frenada regenerativa entra en acción, y en algunos casos puede detener totalmente el auto, aquí será de acostumbrarse a este efecto y calcular las distancias nada más.

La vista periférica gracias a las superficies de cristal es excelente, y si a esto le sumamos una dirección suave que gracias a los neumáticos delgados permite maniobrar en espacios muy cerrados sin complicaciones. La aceleración es interesante porque con apenas presionar el pedal de acelerador tendremos una buena velocidad, pueden pensar que 150 km/son pocos, pero en la ciudad con suerte podemos circular a 40 km/hr en horas pico.

La suspensión del auto es suave y permite absorber bien los malos caminos, pero el lado extraño de las llantas delgadas es que pueden ser nerviosas en terreno irregular o incluso al curvear rápido se siente muy pronto la falta de adherencia.

Tuve la oportunidad de arrancar el auto desde cero hundiendo todo el acelerador y es algo realmente sobresaliente, se siente el par motor y te pega al asiento, pero tal como viejo auto norteamericano con motor V8 sediento, al hacer esto se pude ver como baja de inmediato la autonomía de la batería.

El tratar de conducir el i3 a velocidad no es tan bueno, ya que como les comento la tracción le gana a las llantas, obvio esto no es algo que pase siempre y un manejo común esto no pasará, solo es bueno señalarlo.

En los tramos citadinos en los que estuve nunca gasté más de “medio tanque” y en la rutina diaria de la vida diaria podría llevarnos en el día a cualquier lugar en la ciudad cómodamente y en la noche regresar a cargarlo. Pero por otra parte este auto tiene un gran pecado, y es el precio ya que la versión probada cuesta 749 mil 900 pesos (al mes de mayo de 2015) cantidad que posiblemente no alcancemos a amortizar en los 10 años que tiene de vida útil la batería.

Cambio de mentalidad

Este auto exige un nuevo modo de manejo, uno donde no abusemos del acelerador, igual que un teléfono móvil puede ser el mejor o más caro pero si nos pasamos jugando con alguna aplicación disminuiremos la carga. Con el BMW i3 pasa lo mismo, por lo que no enseña a no tener prisa.

Algo que también debe cambiar es la infraestructura de puntos de recarga, que en el presente se comparten con el Nissan Leaf, en los principales puntos económicos del D.F. el i3 nos abre los ojos a un futuro totalmente distinto a lo que estamos acostumbrados, este apenas es el principio y seguramente en unos años conoceremos una oferta mayor de otras marcas y el precio debería bajar sensiblemente.

El BMW i3 es una gran apuesta y excelente producto que ataca las necesidades básicas reales de la vida diaria, si usted busca algo así de simple y se puede permitir este costo, no dude en hacer una prueba de manejo, será divertido se lo aseguro.